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Remedios naturales para la tos y catarro

 

La forma en que nuestro organismo elimina las mucosidades que se localizan en las vías respiratorias es a través de la tos y el catarro.

Al toser intentamos destapar las vías obstruidas por  diferentes tipos de mucosidades.La flema catarral es un tipo de mucosidad que no se elimina al toser sino que es expulsada por otra vía, la boca.

La tos, si no es el producto de alguna obstrucción ocasionada por un alimento o un líquido, constituye un síntoma de algún trastorno o enfermedad respiratorios.

 

Algunas sugerencias para aliviar la tos:

 

 

 

  1. una de las infusiones que sirve para aliviar este síntoma es la que se realiza con diferentes hierbas y frutos: tomillo, anís, fárfara, primavera, drósera; una vez colado se beberá aún tibio con una cucharadita de miel. Puede consumirse hasta tres veces por día.
  2. Te de fárfara: este té brinda grandes beneficios para aliviar la tos al ablandar las mucosas. Dos cucharadas pequeñas en 250cc.de agua hirviendo, dejar reposar y beber con una cucharadita de miel par endulzar.
  3. Realizar baños de vapor con hojas de eucalipto para aflojar las mucosidades.

 

Fiebre

 

Muchas veces se suele considerar a la fiebre como una enfermedad en sí misma. Esto es incorrecto dado que representa un síntoma al modo de un mecanismo de defensa ante la presencia  de algún trastorno en nuestro cuerpo. Existen varios valores que dan cuenta del normal funcionamiento del organismo humano, entre ellos la temperatura corporal normal estimada entre los 36°C y los 37°C. Cuando estos valores se ven alterados seguramente es por la presencia de alguna enfermedad. Por ejemplo cuando tenemos algún tipo de infección todo el sistema inmunológico se activa elevando la temperatura a fin de crear las condiciones óptimas para la creación de anticuerpos disminuyendo de este modo el contagio.

 

Se sugiere que ante temperaturas corporales de más o igual a 40°C podemos estar ante la presencia de una enfermedad grave por lo que debemos acudir al médico en forma urgente.

Entre las consecuencias que acarrea la manifestación de una fiebre está la deshidratación, por eso se recomienda la ingesta sostenida de líquidos, preferentemente agua, pero también puede recurrirse a jugos de frutas o verduras.

Una costumbre habitual que genera mucho alivio ante el malestar ocasionado por la elevada temperatura corporal, es el colocar compresas de agua fría en las zonas del cuello, frente y nuca. Si persiste la temperatura habrá que recurrir a baños de agua tibia que se prolonguen por un tiempo considerable a fin de lograr que el agua comience a enfriarse conjuntamente con el cuerpo. Recordar mantener en condiciones el lugar donde se encuentre el enfermo (preferentemente en reposo), éstas deberán ser: dentro de una habitación con buena corriente de aire pero con una temperatura templada.

En casos de niños deberán tomarse medidas más cautelosas. Si es un bebé de entre uno a doce meses, la fiebre supera los 39°C y pasaron más de 48 horas sin que ceda la temperatura, en forma inmediata deberá realizarse una consulta con el pediatra.

Es importante recordar que el hecho de que la fiebre logre controlarse no implica necesariamente que la infección que la generó también esté controlada. Debe tratarse la enfermedad que genera el síntoma a fin de arribar a una cura.

Una de las infusiones que ayudan a aliviar este síntoma es: té con hojas de tilo, manzanilla, escaramujo, arándano; tomar tres tazas diarias con miel que, además de descongestionar, otorga un sabor dulce muy agradable a las hierbas que se usan.