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El dolor

 

Los dolores en los músculos o dolores musculares pueden manifestarse a raíz de un esfuerzo muscular mayor al que la persona está acostumbrada o puede ser ocasionado por movimientos bruscos y repentinos que el cuerpo realiza sin el adecuado control o también por permanecer en una misma posición durante un tiempo prolongado ( por ejemplo al estar muchas horas sentado en sillas poco anatómicas).

 

Algunos métodos alternativos para aliviar estos dolores musculares son:

* En aquellos casos en que los dolores se localizan en los músculos de cabeza y cuello a causa de una mala posición durante el descanso nocturno suele ser conveniente utilizar un colchón especial para esos casos o simplemente colocar una tabla bajo el colchón para evitar la aparición de las molestias en los músculos;

* Quienes realicen tareas laborales que requieren de  permanecer sentado durante largas horas se recomienda levantarse regularmente y caminar un poco  y antes de volver a sentarse poner uno de los pies apoyado en un escalón cualquiera a fin de descansar la espalda;

* Muchas veces durante la realización de algunos ejercicios es posible sentir algún tipo de molestia muscular, en ese caso dejar de hacerlo antes de contracturar aún más el músculo.

En general se sugiere masajear el músculo contracturado suavemente mientras se intenta elongarlo controlando que el movimiento sea lento y suave. Para ayudar a descontracturar el músculo puede recurrirse al calor seco. Un elemento siempre al alcance para dar calor seco al músculo es el secador de cabellos, usando siempre el nivel más bajo de calor.

Las fricciones en la zona con algunos preparados da muy buenos resultados.  Una mezcla muy efectiva puede prepararse con un cuarto de líquido de alcohol de 70° más un cuarto de flores frescas de árnica picadas  colocado en un frasco de vidrio bien rapado dejado en reposo por dos semanas.

Después de pasado ese tiempo se prensa y filtra. Este líquido se emplea para realizar las fricciones sobre el músculo contracturado.

En cuanto a la alimentación, en relación a los dolores musculares suele indicarse el consumo de alimentos que brinden al organismo calcio (por eso los deportistas tienen indicados en sus dietas diferentes tipos de lácteos pero descremados para evitar el exceso en grasas animales).

Uno de los dolores más habituales es el dolor de cabeza. Este puede deberse a diferentes factores orgánicos o psíquicos y también puede ser la expresión de alguna enfermedad por lo que cuando se presenta acompañado de otras manifestaciones clínicas o incluso en forma reiterada sin lograr ceder su intensidad, es de suma importancia recurrir a una consulta con el médico. Pero podría decirse que es la expresión más frecuente de estados de tensión nerviosa. Pueden darse en forma aislada una o dos veces por mes. A modo de prevención para evitar los dolores de cabeza se sugiere llevar una dieta sana evitando el consumo de grasas, café, alcohol o tabaco dado que estas sustancias suelen incrementar los dolores o aumentar su frecuencia.

 Algunos consejos útiles para el tratamiento de estos dolores de cabeza son: en primer lugar ante estados de mucha tensión nerviosa procurar relajarse y así prevenir la aparición de los dolores; tratar, en la medida de lo posible, de estar en un ambiente silencioso y con poca iluminación, respirando profundamente y realizando masajes en forma circular sobre las sienes y nuca (preferentemente solicitar que otra persona realice los masajes). El medicamento al que suele recurrirse en estos casos es la aspirina en dosis de 500 mg. y da buenos resultados. Pero si con esta dosis no se alivia el dolor no es recomendable consumir mayores dosis dado que puede ser perjudicial para la salud.

Un método muy casero y eficaz es la aplicación de paños de agua fría en la frente y/o en la nuca. También existen algunos remedios homeopáticos con buena eficacia en el tratamiento de los dolores de cabeza (compuestos a base de meliloto o cardo mariano o manzanilla).

Una infusión utilizada para el alivio de estos dolores puede prepararse con llantén y tilo en proporciones iguales mezcladas y luego incorporadas (sólo 10 gr de la preparación) en una taza de agua hirviendo. Esto se deja en reposo por unos 10 a 15 minutos  y luego se cuela. Tomar dos tazas diarias mientras permanezca el dolor.