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Calambres

 

Los calambres consisten en contracciones musculares espasmódicas, muy dolorosas, realizadas en forma involuntaria y de duración relativamente corta. Cuando se produce un calambre es conveniente no forzar el músculo o intentar moverlo bruscamente sino tratar de estirarlo despacio y en forma suave con la ayuda de la mano.

Como método de tratamiento casero para los calambres se recomienda realizar baños de inmersión con agua caliente. Esto ayuda a aliviar el dolor producido por los calambres.

En general luego de realizar  actividad física intensa no sólo es beneficiosos para los músculos una buena elongación sino también acompañarla con baños de inmersión.  Se pueden utilizar sales para baño o un método casero y efectivo es  hervir en un litro de agua durante veinte minutos 300 gr. de avena y colocar dicha decocción en el baño de inmersión. Esto aumenta la efectividad del tratamiento de los calambres a través de baños de inmersión.

Por supuesto que una alimentación que prevea la ingesta de alimentos ricos en minerales ayuda también a evitar la aparición de calambres. Generalmente las verduras proporcionan la dosis necesaria de minerales a la dieta diaria.

Además se recomienda la ingesta de bananas o plátanos dos o tres veces a la semana. Estos aportan el potasio necesario para evitar los calambres. También se recomienda el consumo de te de ortiga para aquellos que padecen en forma frecuente de calambres. Otra infusión con buenos resultados para el tratamiento de los calambres es el té de plateada.

Se sugiere consumir dos tazas de este remedio casero para los calambres: una infusión por día realizada con 10 gr. de la hierba en una taza de agua hirviendo ( dejar reposar por 15 minutos). Otro método casero es el de realizarse una cruz con saliva en la zona del calambre o frotar en forma circular en el lugar con alcohol alcanforado. También se recomienda la fricción en la zona del cuerpo afectada por calambres con agua muy fría durante un minuto o  frotar con aceite de ajenjo o agua sedativa  hasta que desaparezca el dolor. Luego mantener el calor en la zona mediante abrigo o el calor de un secador de cabello.