Tai Chi y sus golpes imprescindibles

 LA AGUJA EN EL FONDO DEL MAR.

INSPIRACIÓN: Estamos sobre la pierna izquierda en dirección NO, con el brazo izquierdo horizontal empujando hacia abajo y el brazo derecho vertical cerca del hombro, empujando hacia adelante.
ESPIRACIÓN: Cuando los brazos vuelven a encontrarse por delante, el derecho baja verticalmente hacia el suelo con una suave ondulación, que se traduce en la mano en una pequeña espiral descendente, como la aguja que se hunde en el agua. En este movimiento es muy importante la pierna derecha, que debe sostener el peso de forma relajada y flexible. Esto nos dará confianza para que el cuerpo se hunda
cuando los brazos caen hacia atras, así como el impulso suficiente para subir cuando van hacia la izquierda.

LAS MANOS AGUANTAN EL CIELO.

INSPIRACIÓN: l.a pierna izquierda se levanta y todo el cuerpo se endereza poco a poco. Los dos brazos y la pierna se mueven al mismo tiempo hacia la derecha y hacia arriba, quedando la pierna izquierda curvada por delante de la derecha y los dos brazos a la derecha doblados hacia arriba, con las palmas hacia adentro a la altura de la cabeza.

ESPIRACIÓN: Los brazos caen circularmente y la pierna se estira en diagonal hacia adelante. Cuando el pie izquierdo se apoya en el suelo los brazos pasan por delante del cuerpo y el peso se desplaza hacia la izquierda, bajando hasta el punto central y subiendo después. Los brazos suben también circularmente y giran las palmas hacia afuera. En el punto más alto las manos quedan encima de la cabeza con las palmas hacia arriba. La columna vertebral se instala relajada pero firme entre las dos piernas ligeramente dobladas, dispuestas como el cuerpo entero a sostener el peso del cielo encima de las manos.
 

 

GIRO, PUÑO HACIA LA DERECHA.

 

INSPIRACIÓN: El cuerpo sigue hacia la derecha, incorporándose levemente al quitarse el peso de encima. Los brazos se estiran hacia la derecha.
ESPIRACIÓN: Bajamos circularmente sobre la pierna derecha, con los brazos estirados hacia fuera.
INSPIRACIÓN: Antes de acabar totalmente el descenso, la pierna izquierda se estira empujándonos al mismo tiempo hacia la izquierda y hacia atrás. El cuerpo queda sobre la pierna izquierda pero ladeado hacia la derecha, como para recibir a los brazos que concluyen su descenso. La pierna izquierda doblada obliga a los brazos a rodearla circularmente, siguiendo a la parte superior del cuerpo que gira hacia la izquierda por la cintura. Los brazos se doblan y suben por el costado izquierdo, quedando a la altura del corazón. La mano derecha se vuelve puño, y la izquierda se abre verticalmente, como empujando al puño.

ESPIRACIÓN:

El cuerpo gira hacia la derecha al mismo tiempo que el peso vuelve hacia adelante, doblando la pierna derecha. El brazo izquierdo empuja sin tocarlo al derecho, que gira horizontal mente hasta apoyarse en el costado derecho. El brazo izquierdo se estira hacia adelante, paralelo por encima de la pierna derecha doblada.

 

 SUBIR, PARAR, BLOQUEAR, PUÑETAZO.

Enlazamos aquí con la segunda parte del movimiento n° 10, volviendo el cuerpo hacia arriba y hacia atrás con la mano izquierda por delante de los ojos. Hay tan sólo un pequeño cambio en la dirección del puñetazo fina.
   
RODILLAS LIMPIAS, PASOS ENTRELAZADOS.

INSPIRACIÓN: Tras la patada, los brazos y la pierna izquierda bajan hacia la vertical, pero pasan de largo y hacen los tres un circulo hacia el lado derecho, los brazos por delante y la pierna por detrás. Después de este pequeño rodeo la pierna y los brazos vuelven hacia adelante, recorriendo de lluevo las figuras {{paso hada adelante limpiando las rodillas y "pasos entrelazados", de la misma forma y en la misma dirección que en el movimiento anterior, variando tan sólo el último paso, que en esta ocasión se convierte en el movimiento siguiente.

 GOLPE HACIA EL SUELO.

Efectivamente, cuando al final del movimiento anterior correspondería realizar por tercera vez el "paso adelante limpiando la rodilla" éste sufre una ligera transformación.
 

ESPIRACIÓN: La pierna izquierda avanza igualmente con la mano protegiéndola horizontalmente, pero en cambio la derecha cierra el puño y sigue un recorrido circular de atrás hacia adelante. Sube primero pasando a la altura de la cabeza, y baja desde aquí hacia el suelo. La pierna derecha se desliza ligeramente hacia atrás al mismo tiempo que el cuerpo se inclina sobre la pierna izquierda doblada, ayudando al punto a acercarse cómodamente al suelo.