Taller sobre sexualidad: el sistema de salud oficial y sus limitaciones

Pasaremos a detallar una serie de preguntas que surgen de un taller sobre sexualidad, a modo de diálogo que sucede entre los participantes y en los que no hay una construcción de conocimiento vertical desde los talleristas.

M: niña

H: niño varón

 

  • H Por qué me tengo que poner el preservativo 
  • M Por qué no se lo quieren poner      
  • M Porque son caprichosos 
  • H Las mujeres son histéricas, por qué  
  • H Si se fecunda por los glúteos, puede quedar embarazada?  
  • M Por que nacen por cesarea algunos chicos?. Es verdad que en el parto te cosen? 
  • H Por qué nacen mellizos?
  • M Si tenes sexo un dia y después al día siguiente, quedas embarazada de mellizos?
  • H Si tiene sexo un día y despues otro con otro tipo, es una trola?
  • M Se contagia HIV por sexo oral?
  • H Qué es lo normal?
  • M Cómo es el recorrido del ovulo? Está siempre ahí?
  • M Cómo es el preservativo femenino?

 

Todas estas preguntas serían esperables en un taller común, pero aquí surgen de la modificación de un taller de educación sexual en la villa que debimos hacer ante la falta de participación de los adolescentes.

¿Cómo hacer para que concurran y que pregunten? La respuesta a todo esto hay que buscarla en los errores del sistema de salud para aproximarse a las realidades más ajenas a los propios profesionales. La alteridad cultural se suma a la "otredad" de la niñez o adolescencia, que resulta a veces un enigma para el agente de salud.

 

 

Primera experiencia

 



El paradigma de la educación en su máximo exponente lo constituye la “educación sexual” : sobre aquel circunspecto reino de lo íntimo de una persona que también es íntimo de cada cultura. Esto explican los talleristas cuando se realizan preguntas por ejemplo sobre el incesto. Lo primero que aclaran es la relatividad cultural y, después, la necesidad que sea en todo caso un familiar lejano y que sean mayores de edad, que son las pautas aceptables en nuestra cultura, porque así se funda, otras tendrán otras restricciones. Pero aquí hablamos de delito, y si el incesto es contra la voluntad de uno de los miembros es violación y si es menor de edad es abuso y obtiene el galardón de la figura de lo máximo inadmisible.

Esta transmisión es demasiado clara, está verbalizada y no actuada desde el interior de la casa. Ya no existe más la familia como institución de transmisión más que de enfermedades venéreas (un poco duro), tal es el asunto para los educadores. Es interesante la dinámica grupal de los púberes, como juegan con la vergüenza. 

No hay planificación, el tema es pedido por la dirección de la escuela y uno actúa en consonancia. Hay una respuesta para todo, salvo a si los chicos querían responder. 

El trabajo con otros sectores de la comunidad fue esencial para poder cambiar el taller –en este caso, la Casa del adolescente, lugar de reunión juvenil de gran éxito en la zona.

Aviso que voy a pasar los simpsons. (Antes dieron uno que consistía en armar al chico y chica ideal. Fueron 4 chicos). En este día usaron mi promoción simpsoniana para que venga más gente. Vienen 3 chicos más. Pero me olvido el dvd. Entonces actuamos lo que aparece en el folleto “Algo de sexo”. Los chicos se ríen y se enganchan a hablar mágicamente.