Deporterapia: El deporte como terapia

El deporte como terapia empezó con los rituales ancestrales físicos en el lejano oriente, ligado a las artes marciales. Recientemente ha evolucionado a lo que se ha dado en llamar deporterapia, ya sea en deportes individuales o grupales, amateur o competitivos.

David Meggyesey, jugador de fútbol americano, dice ver el aura de sus oponentes, pudiendo así anticiparse a los movimientos que éstos están a punto de hacer. Existen numerosas evidencias de que este tipo de experiencia es mucho más común de lo  que cabría pensar. No obstante, debido a la incomprensible renuencia que sienten los deportistas a la hora de hablar de  sus experiencias, se ha llegado a creer que estos estados y estas transformaciones no se producen a menudo.

Tres investigadores del Washington Street Research Center de San Franisco, James Hickman, Michael Murphy y Mike Spino, creen que una de las claves para una actuación deportiva óptima radica .. en: estos estados alterados de conciencia. Visto desde este árigulo; el deporte es algo más que una situación competitiva enfocada a vencer; en última instancia, también ofrece un medio de integrar y equilibrar las disciplinas mentales y físicas. Estos tres investigadores creen asimismo que la conciencia humana aún está evolucionando, y que los estados alterados de conciencia experimentados por los deportistas sugieren que el siguiente paso tenderá a producir transformaciones corporales mediante la utilización de estados alterados de conciencia. En anteriores fases de la evolución se produjeron transformaciones graduales de la conciencia, a raíz de la evolución física. Siguiendo esta teoría, los citados científicos han elaborado un programa de trabajo con el que intentan «descubrir las modalidades a través de las señales de la evolución de la conciencia afecta a las transformaciones evolutivas del cuerpo, así como desarrollar disciplinas físicas para estimular estos cambios»: Eligieron el jogging o jooting, un deporte fácilmente asequible y cada vez más popular, como punto central de sus experimentos. Patrocinado por el Esalen Institute Sports Center, se creó recientemente un programa grupal de instrucción de cinco días de duración para explorar estas ideas. Se utilizó una combinación de técnicas de condicionamiento mental y corporal para permitir a los participantes expandir su conciencia y experimeritan nuevos límites de bienestar mental y: físico.

El primer día se empezó con un período de meditación destinado a cultivar en cada participante una conciencia del «yo testimonial», técnica empleada en yoga para enseñar a las personas a observarse a sí mismas como si fuesen otra, persona, a fin de darse perfecta cuenta de lo que hacen, y realizar así sus actividades con atención. Al desarrollar su «yo testimonial», el grupo pudo expresar más claramente su sentido individual de forma y belleza. Al final del período de meditación, se pidió a cada uno

de los participantes que permaneciera en ese estado alterado de conciencia, que abriera los ojos, se pusiera de pie y empezara a moverse gradualmente. Más tarde, se incorporó el jogging al proceso. La mayoría de los participantes descubrieron que, incluso desde la primera sesión, podían correr una mayor distancia después de realizar esta meditación. Más tarde, ese mismo día; se les enseñó una serie de pasos y ritmos de carrera con objeto de fortalecer el funcionamiento aeróbico y anaeróbico del cuerpo.

El segundo día se centró en el uso de determinadas, visualizaciones para estimular la experiencia de la carrera. Por ejemplo, se pidió a los participantes que vieran su cuerpo como si estuviese lleno de un aceite denso, a fin de experimentar pesadez, pidiéndoseles luego que sustituyeran el aceite por una sustancia más ligera que el aire. De ese modo experimentaban una sensación de ligereza y claridad al correr. Por otra parte, se les decía que sólo corrieran cuando sintieran dicha sensación. También durante el segundo día se alentó al grupo para que discutiera los efectos interpersonales que afectaban su capacidad de correr, como el hecho de sentirse inferior al ser superado por otro corredor. Después d esta discusión, la mayoría pudo visualizar mejor.
El tercer día se efectuaron algunas actividades fáciles, principalmente para facilitar el regreso del grupo a su mundo personal. La tarde fue dedicada a una sesión de Gestalt, en la que se pidió a todos que volvieran a vivir las experiencias deportivas más infelices y las más satisfactorias de su vida.

Hoy en día, existe un creciente interés, particularmente en California, en hallar la forma de restablecer las conexiones entre los estados mentales interiores y el deporte. Se han realizado investigaciones sobre, meditación trascendental en relación con la velocidad de carrera, la capacidad de saltar y la agilidad, cuyos resultados son muy prometedores. Aunque muchas de dichas investigaciones están encaminadas principalmente a producir actuaciones deportivas óptimas, los resultados apuntan hacia la posibilidad de que el deporte constituya otra clave de gran utilidad para lograr el bienestar psicológico y físico, así como para una autoexpresión más perfecta.
Postscriptum

En 1972, Michael Murphy escribió su primera novela, una fantasía sobre el golf titulada Golf in The Kingdom (Golf en el reino). En respuesta a este libro, muchos deportistas le escribieron describiéndole las extraordinarias experiencias deportivas que habían tenido. La enorme cantidad de material recopilado durante los siguientes cinco años llevó a Murphy a establecer ciertas similitudes entre las disciplinas deportivas y las disciplinas contemplativas tradicionales. Actualmente, está escribiendo un libro, The Psychic Siáe of Sports, en colaboración con Rhea White, célebre parapsicólogo y gran aficionado al deporte. En dicha obra, Murphy y White exploran dichas similitudes; sostienen que el deporte puede ser una disciplina liberadora o una especie de yoga que, en ocasiones, libera extraordinarias capacidades en las personas que lo practican. Sin embargo, cuando estas extrañas experiencias surgen al hacer deporte, al no existir ningún contexto ni teoría que las apoye son reprimidas, ignoradas u olvidadas. El libro demuestra quot este tipo de experiencias están muy generalizadas.