Terapia orgonal Reichiana

La terapia orgonal fue elaborada por el doctor Wilhelm Reich, conocido científico y psiquiatra que comenzó su carrera como analista dentro del círculo vienés de Freud. Sus investigaciones sobre desórdenes del carácter y sus efectos sobre el cuerpo le llevaron, mientras trabajaba en Oslo en 1939, a descubrir una nueva forma de energía que él llamó energía orgona!. La energía orgonal es idéntica a la energía vital que los hindúes llaman prana, y conocida por distintos nombres en otras partes del globo. Los experimentos efectuados por Reich y otros científicos han demostrado que la energía biológica es una forma diferente de energía vital con propiedades bioeléctricas únicas. Las investigaciones soviéticas sobre el «bioplasma», llevadas a cabo durante los últimos veinte años, confirman esta tesis ..

Reich también descubrió que la energía vital del cuerpo responde directamente a la energía atmosférica, y que esta última puede acumularse. Investigaciones sobre medicina atmosférica realizadas en seis países han confirmado este descubrimiento crucial.

El «acumulador orgonal» es un gabinete cuyas paredes están formadas por capas alternas de materia orgánica e inorgánica, generalmente fibra de vidrio y fibra de acero. Las superficies interiores del gabinete están cubiertas por placas de hierro, y las exteriores de madera. Reich y un grupo de unos veinticuatro doctores utilizaron este acumulador durante catorce años para tratar una amplia variedad de enfermedades orgánicas y funcionales, hasta que las autoridades norteamericanas lo declararon ilegal aduciendo que, puesto que la energía orgonal no existía, el tratamiento era fraudulento.

Numerosos cambios biológicos (en la presión sanguínea, en el ritmo respiratorio, en la tasa de curación de heridas y quemaduras, y en la recesión de los tumores cancerosos) fueron relacionados por estos doctores. Estos cambios son idénticos a los efectos señalados por aquellos que trabajan con la energía atmosférica, aunque con la denominación de «terapia de ionización».

Las investigaciones de Reich con el acumulador orgonal fueron un aspecto importante del segundo congreso internacional sobre el cáncer celebrado en Roma en 1968. A pesar de las acciones judiciales, las pruebas clínicas sobre la efectividad del acumulador siguien siendo impresionantes. Probablemente, a medida que disminuya el temor a utilizar formas alternativas de tratamientos médicos, habrá más doctores que se sentirán alentados a utilizar la terapia orgonal para dolencias que no responden satisfactoriamente a los tratamientos convencionales.

Debido a que el acumulador orgonal contrarresta la enfermedad aumentando la carga biológica de los tejidos, también aumenta la resistencia natural del cuerpo y fortalece el sistema inmunológico. El acumulador promueve una respuesta de iluminación o expansión, a fin de vencer la tendencia a la contracción, que constituye un rasgo prominente de muchas enfermedades. Cuando existe inflamación, el acumulador restablece un estado más nivelado en el cuerpo. Fue por esta razón que Theodore Wolfe, conocido especialista en medicina psicosomática, escribió que el acumulador es uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la medicina.

La teoría y práctica de la terapia orgonal son inseparables del trabajo anterior de Reich sobre tensión emocional, tensión muscular y desórdenes orgásmicos. Reich descubrió que los desórdenes de los ritmos sexuales, que impiden una satisfacción profunda capaz de nutrir todo el organismo, causan interferencias en el equilibrio entre placer y ansiedad. Esto provoca respuestas tensas en el sistema nervioso involuntario que envían una onda expansiva a través de numerosos sistemas orgánicos del cuerpo. Enfermedades como la hipertensión, las úlceras gástricas, el asma y el reumatismo pueden considerarse secuelas a largo plazo de desórdenes prolongados en las funciones pulsatorias rítmicas de estos sistemas orgánicos; la tensión emocional y sexual es un factor destacado en la deficiencia funcional de las pulsaciones.
Reich hacía una distinción entre terapia orgonal física y terapia orgonal psiquiátrica: en la primera, el acumulador se utiliza para elevar la carga de la sangre y para combatir directamente la enfermedad en sus orígenes; mientras que en la segunda, el terapeuta trabaja interpersonalmente para liberar las expresiones de la energía emocional y recuperar los ritmos espontáneos del cuerpo. La «bioenergía» creada por Alexander Lowen y la epsicoperistalsis» desarrollada por Gerda Boyesen tienen su origen en formas anteriores de terapia orgonal psiquiátrica.

Reich no creía que el acumulador sirviera para combatir las dolencias neuróticas ordinarias; y, a pesar de la creencia general, el acumulador orgonal no actúa como afrodisíaco ni permite que las personas tengan mejores orgasmos. Al contrario, Reich señaló repetidamente que muchas enfermedades eran el producto final de las condiciones desastrosas de la vida social y humana, insistiendo en que el acumulador orgonal tan sólo era una he
rramienta para combatir la miseria humana, pero que debía ir siempre acompañado de un esfuerzo activo para cambiar los bloqueos emocionales que las personas desarrollan y para superar los rasgos vitales negativos de su medio ambiente que dichos bloqueos provocan. Estas bases revolucionarias de Reich han llevado a muchos médicos ortodoxos a ridiculizar sus logros en lugar de estudiarlos en sus fuentes, aprender de sus impresionantes resultados clínicos y practicar el estilo humano y positivo de medicina que hace posible la terapia orgonal.