Somatografía

Podemos describir a la somatografía como una terapia auxiliar dentro del campo de la terapia natural y humanista. Por una parte, resulta útil para tratar algunas dolencias psicosomáticas como los dolores de cuello, hombros y espalda, los desórdenes gastrointestinales y los estados de hipertensión. Por otra parte, puede hacer que la gente tome mayor conciencia de su cuerpo y empiece a escuchar el flujo constante de señales informativas que éste emite. Dicho conocimiento puede ayudamos a clarificar nuestros pensamientos y sensaciones, nuestra situación en la vida y nuestras relaciones con los demás. Esta terapia es útil para todas las edades.
La somatografía tuvo su origen en una reunión realizada en Londres en 1972 entre dos naturoterapeutas: George C. King, de Nueva York, y H. Bryn Jones, de Gales. Bryn Jones había estado estudiando el aura durante varios años, mientras que George King, maestro de yoga, tenía un reputado consultorio privado de masajes y terapia física. Ambos elaboraron conjuntamente un esquema denominado somatografía para estudiar la combinación de las funciones del cuerpo interior y del cuerpo exterior, tanto en relación con la musculatura física del cuerpo como con el hasta ahora poco conocido sistema de energía sutil que fluye a través del cuerpo humano (la energía que los acupunturistas llaman Chi o Ki), así como con el igualmente misterioso «campo» de energía que parece envolver al cuerpo (este «campo» es el sujeto de las fotografías Kirlian). En pocos años, la somatografía se ha desarrollado considerablemente, si bien todavía carece de una base teórica capaz de soportar el juicio público. Con todo, se empieza a disponer de una amplia información que algún día podrá ser sistematizada de forma coherente y útil. Mientras tanto, se aplican y enseñan una serie de técnicas corporales de probada eficacia.

Actualmente, se puede aprender somatografía en Londres, Nueva York y Frankfurt. El tratamiento se basa en el hecho de que, en última instancia, la solución de cualquier problema reside en el propio paciente. En primer lugar, el paciente debe prestar mayor atención a su cuerpo, particularmente al aspecto muscular, con sus tensiones concomitantes. Luego se le enseña a desarrollar gradualmente esta conciencia sin necesidad de la presencia del terapeutainstructor. No buscamos milagros, sino que deseamos provocar pequeños incrementos sostenidos en el grado de autoconocimiento, por medio del conocimiento del propio cuerpo. No existe un programa definido,
mas el formato de la técnica consiste generalmente en una serie de sesiones individuales de sesenta a noventa minutos, una o dos veces por semana, o en talleres grupales intensivos que duran dos o tres días, o bien una combinación de ambos métodos.

En ciertas ocasiones, la instrucción va acompañada de otras formas de terapia o instrucción. Por ejemplo, Bryn Jones, cualificado naturópata, ayuda a sus pacientes a adoptar un régimen dietético adecuado, en lugar de imponerles una dieta que normalmente exacerba su problema fundamental. Otros terapeutas incorporan al tratamiento sus conocimientos de yoga, Gestalt, etcétera.

Durante el curso terapéutico, algunas personas se sorprenden al ver la cantidad de dolor y tensión que llevan dentro de su propio sistema muscular. Es necesario tomar conciencia de este «dolor interior» para poder reeducar nuestra mente y nuestro cuerpo, de forma que sean capaces de señalar la presencia de cualquier tensión o conflicto interior, antes de que se manifieste demasiado profundamente y a un nivel demasiado alejado de la conciencia.
¿Es efectiva la somatografía? En términos de curación de enfermedades crónicas serias, esta terapia no fue creada con esa finalidad. En términos de ayudar a las personas a ser un poco más capaces de enfrentarse a las tensiones de su vida, a obtener un mayor placer consciente de sus cuerpos y como elemento profiláctico para evitar futuros estados indeseables de mente y cuerpo, debemos decir que los resultados han sido ampliamente satisfactorios.
Puesto que uno de los parámetros de este método es la solución de los conflictos internos y externos, resulta interesante señalar que, a diferencia de algunas de las llamadas terapias paralelas, la somatografía ha despertado bastante interés entre los médicos más jóvenes de formación ortodoxa, especialmente en Alemania.

 

Aspectos del funcionamiento de la Bioenergía

 

La energía que no se descarga se acumula en el cuerpo de varias maneras, particularmente en los músculos, a lo que Reich llamó acoraza miento muscular.

Las dos concepciones terapéuticas descritas aquí se basan en las premisas anteriores. La bioenergética fue creada por Alexander Lowen, discípulo de Reich, quien utiliza sobre todo técnicas respiratorias, posturas y ejercicios corporales para ayudar a la gente a tomar conciencia de sus formas de tensión. La bioenergética difiere de la teoría reichiana en que se trata de una metodología sistemática para tratar la relación entre las funciones somáticas y los traumas psicológicos.
La psicología biodinámica, desarrollada por Gerda Boyesen, enfatiza los aspectos de «derretimiento» y placer del flujo de la bioenergÍa, relacionándolos con el concepto de libido avanzado por Freud. Su teoría psicoperistáltica (con su concepto de acorazamiento visceral) explica cómo funciona el aparato digestivo para descargar tensiones y regular el flujo bioenergético, proporcionando así armonía y bienestar.