Meditación

Es mucho más fácil decir lo que no es la meditación que definirla correctamente. La meditación no es relajación, aunque no puede producirse cuando uno está tenso. Benson y Wallace demostraron que la Meditación Trascendental del Maharishi producía muchos efectos fisiológicos mensurables, relajamiento mental y físico, disminución del ritmo respiratorio, menor consumo de oxígeno, etc. En principio, el iniciado debe recibir un mantra cuidadosamente escogido, aunque Benson afirmó que la palabra «bananas» tendría la misma eficacia utilizada como mantra. Esta afirmación es válida si consideramos que la meditación no es otra cosa que la «respuesta a la relajación». Una persona relajada así tiene menos probabilidades de sufrir de hipertensión, pero eso no es meditación. Muchos cuidan mejor su coche que su ment.

Samsara es una palabra sánscrita que significa «dar vueltas interminablemente». Repetimos nuestros errores una y otra vez hasta que apenas nos damos cuenta de nuestra frustración. Queremos adelgazar, dejar de fumar, abandonar la ciudad, etc. Nuestro pasado está lleno de riñas familiares, políticas, de negocios, y de oportunidades perdidas. El futuro es mucho más atractivo. El presente lo llenamos de actividades frenéticas en lugar de encaramos tranquilamente con nuestro propio yo. Algunos psiquiatras describen este estado como una «huida hacia la realidad». Seguramente podemos reconocemos en algún aspecto de este cuadro.
Nadie puede ver las profundidades del lago a menos que la superficie esté tranquila
Cuando la superficie del agua comienza a aclararse, se despiertan muchas cualidades en el practicante de la meditación. :Éste, según Daniel Coleman, tiene menos discrepancias entre su ser real y su ser ideal, y mejora su capacidad de comprensión y meditación.

La meditación no es inquietud, dificultades, visiones, levitación o cualquier fenómeno psíquico
La meditación comienza con la relajación, pero si no se logra  coordinar la relajación del cuerpo y la mente se llega a un estado llamado «tono fijo parasimpático». El novato empieza a temblar y es incapaz de moverse. Probablemente, en otra época este estado se denominó posesión. Para salir del mismo, basta con que la persona camine de un lado a otro de la habitación hasta que se restablezca. Para evitar que ocurra, se recomienda ponerse bajo la supervisión de un guía o maestro en lugar de empezar a meditar solo. El novato también puede experimentar visiones, fenómenos telepáticos u oír voces. En las tradiciones antiguas, a estas experiencias se las denominaba siddhis y se las consideraba trampas en el camino hacia el desarrollo total. Se cuenta que, mientras meditaba en su celda, un monje japonés vio el cielo y a Buda en todo su esplendor sentado en un trono celestial. Inmediatamente pidió ver al superior del convento, quien le escuchó con gran atención. «No te preocupes le dijo, concéntrate en tu respiración y la visión desaparecerá»

La mente meditativa es una mente silenciosa

Prestemos atención durante un momento a los intentos de Krishnamurti para trascender las palabras. Primero, hay un silencio que va más allá de las creencias y los dogmas. La meditación sólo es posible en un silencio en el que desaparecen los valores morales. No es el camino del pensamiento, ya que la invitación solamente se produce en una mente tranquila. No es una fuga del mundo, sino la calidad de mente y sentimientos que ya no necesita juzgar. La acción que puede producirse ya no es el resultado de la tensión, la contracción y la búsqueda de poder. La mente nunca puede volverse inocente por medio de la experiencia. Errad por la playa y dejad que la tranquilidad entre y. si lo hace, no la persigáis, ya que si lo hacéis, tan sólo perseguiréis la memoria de lo. que fue, es decir la muerte de lo que es.
La meditación es liberarse de lo conocido
Bhagwan Shree Rajneesh define la meditación como el esfuerzo para entrar en el subconsciente. No podemos entrar en él premeditadamente, ya que toda premeditación es consciente y el consciente nos dirá: «no lo hagas, te volverás loco». El problema no puede resolverse pensando: «No vaya pensar». Todos los iniciados llegan a este problema; nadie puede meditar sin planearlo.

 

Qué hacer cuando el pensamiento le cierra la puerta a la auténtica meditación.

 

Se necesita algo para permitir que la mente salte por encima de esta dificultad. Podemos concentramos en la respiración, utilizar un mantra o concentramos en los sonidos interiores como en el Surat Shabd Yoga. Ninguna de estas técnicas garantiza que haya meditación, ya que para algunas personas es necesario pasar por una iniciación dirigida por un maestro.


La meditación no es una técnica

Un relato nos cuenta que, tras hacer asistido a las actividades de varios grupos de meditación, un iniciado se encontró con un maestro que le ofreció un frasco conteniendo varias capas de arena de colores y le pidió que lo sacudiera. El iniciado lo hizo y los diversos colores se convirtieron en un gris oscuro. «:Ése es el efecto que han tenido sobre ti todas esas enseñanzas le dijo el maestroo Cada una. de ellas es pura en sí misma, pero mira el resultado de mezclarIas todas.»
«Recuerda siempre que tienes que amar más a la Divinidad que a la meditación»
Estas palabras son de Swami Prakashallanda Saraswati. Escuchemos ahora lo que dicen sus seguidores acerca de sus experiencias durante la meditación: «Sentí una ternura que nunca había experimentado antes». «Sentí una energía espiritual que venía del exterior y entraba en mi corazón». «Tenía lágrimas en los ojos, luego sentí una sensación de gran felicidad». «Cuando el swami tocó mi cabeza, ya no sentí mi cuerpo, y me convertí en parte del cántico». «Me sentía consciente, tan sólo consciente de ser consciente y, luego, sólo consciente de una luz intensamente blanca».