Medicinas Tradicionales

 
La medicina oficial no es afecta a las críticas. No obstante los evidentes logros y avances de la medicina ortodoxa, existen multitud de técnicas no reconocidas, que son eficaces, más económicas, menos agresivas y más autónomas.

Hay infinidad de publicaciones en las que se expresa que la mayoría de otras formas de medicina no aparecen en la curricula de nuestras facultades, y son combatidas abiertamente y consideradas con un alto grado de desprecio por los profesionales de la medicina oficial. En estas publicaciones se argumenta que los motivos de esta marginación pasa por los intereses industriales que definen que es y que no es ciencia. El extraordinario poder económico y político de las multinacionales farmacéuticas y de las industrias relacionadas, permite financiar y controlar la mayor parte de la investigación y de las publicaciones científicas; poseyendo en todo momento el poder necesario para bloquear los trabajos que pongan en cuestión sus tesis.

El objetivo de este periódico es difundir algunas de las denominadas "medicinas tradicionales" y, diversas técnicas, ejercidas por profesionales médicos, kinesiólogos y auxiliares de la medicina; que ofrecen resultados satisfactorios a partir de concepciones diferentes a las de la medicina convencional.

Declaramos enfáticamente, que no sugerimos la sustitución del correcto diagnóstico y tratamiento médico oficial, y que, antes de intentar la utilización de alguna de las terapias que desarrollamos en nuestras publicaciones, recomendamos al lector la imprescindible consulta con un médico matriculado u otro profesional de la salud con capacitación idónea, para toda cuestión relacionada al diagnóstico, tratamiento y sugerencia en la elección de la prestación terapéutica más conveniente.

 

Características de las medicinas tradicionales

Las medicinas tradicionales estudian al hombre en su globalidad, oponiéndose, por lo tanto, a la actual tendencia a la superespecialización.

• Son normalmente, medicinas generales, que al considerar al ser humano como un todo, evitan la
consideración por partes al que lo someten los especialistas tradicionales.
• Se hallan dirigidas esencialmente hacia la prevención.
• Se orientan, por lo tanto, fundamentalmente hacia la salud y no hacia la enfermedad.
• La acción preventiva se obtiene esencialmente dirigiéndose sobre el terreno (la persona) antes que sobre el microbio; estimulando las propias defensas del individuo para que combata por sí mismo la enfermedad, antes que luchando directamente contra ésta mediante agentes exteriores ( fármacos, radiaciones, etc. ).
• No son polucionantes, es decir, no producen enfermedades secundarias como la farmacoterapia, la radioterapia o la cirugía.
• No requieren inversiones en grandes capitales, sino prioritariamente, en conocimientos, trabajo creativo y manual, haciéndolas accesibles a pequeñas comunidades.
• Sus elementos ( agujas de acupuntura, oligoelementos, esencias de plantas, medicamentos homeopáticos, etc. ) pueden fabricarse en pequeñas industrias locales.
• Al poner el acento en la prevención, dirigen la atención hacia los múltiples factores patógenos presentes en el medio, colisionando de frente contra innumerables intereses.
• La relación médico - enfermo mejora al encontrarse menos mediatizada por la tecnología

¿PUEDEN LAS MEDICINAS TRADICIONALES SUSTITUIR A LA MEDICINA OFICIAL?

Sería completamente absurdo tratar con acupuntura una peritonitis, con homeopatía un coma diabético, con ayuno una insuficiencia mitral o con geoterapia un neumotórax. Sin embargo, las medicinas tradicionales pueden abordar un amplio campo (prevención, trastornos funcionales, estimulación de las defensas, etc. ) en el que la medicina tradicional presenta grandes dificultades; pero no puede competir en otros.

Podría por lo tanto, imponerse una síntesis, según un criterio sencillo y simple: emplear prioritariamente los métodos blandos, y sólo en caso de fracaso, o cuando de antemano los tratamientos blandos no sean apropiados, recurrir a los duros ...