Diagnosis oriental y los cinco sentidos

 Ya que ninguna enfermedad surge espontáneamente, el verdadero arte del médico experimentado consiste en saber reconocer las señales que indican un conjunto determinado de cambios, así como producir un estado de armonía antes de que la enfermedad haya tenido la oportunidad de desarrollarse.

De los muchos métodos de diagnosis que se conocen, generalmente se utiliza más de uno. Los cuatro más utilizados son:
BoShin: el arte de la diagnosis mediante la observación (postura, color de la piel, ojos, estructura ósea y hábitos).
Bunshin: el arte de la diagnosis mediante los sonidos (el tono, graduación y ritmo de la voz).

MonShin: el arte de la diagnosis mediante el interrogatorio. SetsuShin: el arte de la diagnosis mediante el tacto (textura de la piel, pulso, y análisis de los puntos diagnósticos en los meridianos de acupuntura).

BoShin, el arte de ver

Exactamente igual que la planta en su crecimiento refleja la tierra, el clima y la fuerza de su semilla, también el ser humano en su crecimiento refleja su alimentación, su entorno y sus padres. Hay dos categorías principales de BoShin: la observación de la constitución, y la observación de la condición. La constitución es el reflejo de nuestro desarrollo dentro de la matriz. En este aspecto del BoShin se observan los rasgos de la cara, la estructura de los huesos y las características generales. El embrión es una estructura espiral, siendo los alimentos ingeridos por la madre la influencia principal que gobierna el crecimiento del embrión. Si estos alimentos conllevan un exceso tanto de efecto Yin como de efecto Yang, esto se refleja en los rasgos de la cara y en la estructura de los huesos. Podemos entender este mecanismo al observar la evolución del embrión durante las ocho primeras semanas de gestación. Tal como puede verse en la figura 7, la cara se forma por una fuerza de contracción.

Es fácil ver la fuerza de contracción que obra en la formación de los rasgos. Recuérdese que simultáneamente a esta contracción y simplificación de los rasgos faciales (Yang), tiene lugar la expansión y diversificación (Yin) de los órganos internos. Precisamente este desarrollo simultáneo es lo que revela que ciertos rasgos faciales reflejen o tengan una relación directa con ciertos órganos. En la figura 8 podemos ver que el embrión está formado por varios niveles. Estos niveles son: a) el sistema digestivo, reino de la Tierra, la tierra de la que crecemos, b) el sistema circulatorio, reino del Hombre, siendo nuestra sangre un reflejo del modo en que empleamos lo que ingerimos, y e) el sistema nervioso, o reino del Cielo, la morada del Juicio. La figura muestra las áreas de la cara que corresponden a cada
uno de estos sistemas.

La forma general de la cara puede ayudamos a averiguar la constitución de la persona en cuestión. Una mandíbula cuadrada y amplia, y la coronilla más estrecha indica indica una persona agresiva y activa. La estructura opuesta, una mandíbula débil con una coronilla ancha es la indicación de una persona más pensativa y pasiva.

Las cejas corresponden a la línea de la vida en la palma de la mano. Unas cejas cortas y escasas muestran una constitución débil, y una tendencia a enfermarse con facilidad. Las cejas largas y espesas son señal de una constitución fuerte. También es importante el ángulo de las cejas. Las que se inclinan bruscamente hacia el centro indican que se pertenece a una familia que come mucha carne, y que se posee una tendencia a encolerizarse. Las cejas con una suave inclinación descendiente hacia fuera son señal de consumir alimentos relativamente más vegetarianos, y se encuentran generalmente en personas de temperamento más bien pacífico. Puede hacerse el siguiente experimento: dibujar dos caras colocando en cada una uno de estos tipos de cejas, y observar la diferencia. En la primera ilustración podremos ver que la estructura de estos rasgos está gobernada por la fuerza con que opera la presión contractante. Si la fuerza es débil, entonces la cara es más Yin, es decir, los ojos están más separados, las cejas son más débiles, y la boca más ancha. Si la fuerza Yang es muy potente, entonces los ojos estarán bastante juntos, las cejas ceñidas hacia el centro, y la boca más apretada. Los extremos son perjudiciales en ambos casos. Podríamos decir que la cara perfecta es aquella en que las fuerzas Yin y Yang están en armonía, con un mínimo de predominancia de una sobre la otra.

El factor más importante que gobierna la potencia o debilidad de esta fuerza es la dieta de la madre. Si la dietá contiene demasiada carne o sal (Yang), entonces la contracción es demasiado violenta. Si la dieta es Yin, compuesta por azúcar, medicamentos o demasiada fruta, entonces la fuerza es débil, produciendo los resultados descritos anteriormente. Mediante sus hábitos alimen

ticios la madre puede controlar el aspecto físico de su hijo, incluso en esta etapa tan temprana. Para que el desarrollo del embrión transcurra suave y regularmente, tendría que conseguir el equilibrio que proporcionara la tensión correcta entre las fuerzas Yin y Yang.

La forma de la nariz y de las orejas también es un indicativo de la constitución de la persona. La longitud de la nariz a partir de la superficie de la cara está gobernada, hasta cierto punto, por la estructura de los dientes. La gente que procede de un ambiente étnico donde se suele comer mucha verdura tiende a poseer incisivos superiores algo más salientes (Yin). Esto hace que la nariz esté más aplastada contra la cara, ya que la nariz se apoya en una excrecencia del hueso de la mandíbula, situada encima de los incisivos. En aquellas razas con una tradicional alimentación carnívora, los dientes presentan una inclinación más vertical y hacia arriba, lo que empuja la nariz hacia delante.

Aunque la evolución de las extensas familias humanas implica diversas características raciales, estas pautas siguen siendo válidas dentro de dichos grupos, ya que no existen dos caras iguales y cada qua refleja una configuración evolutiva propia.
La situación de las orejas en la cabeza refleja esta fuerza de contracción: una abundancia de fuerza Yang produce orejas más puntiagudas y situadas en la parte alta de la cabeza. Una mayor fuerza Yin produce orejas situadas en la parte baja de la cabeza y más salientes. Todo esto que hemos descrito está relacionado con la constitución del individuo, y nos puede proporcionar una indicación acerca de sus fuerzas y debilidades relativas. No obstante, es demasiado general, y para llegar a ver la condición presente del individuo debemos observar la cara más detalladamente.

Cada rasgo individual de la cara es el espejo. de un órgano o de un sistema. La estructura ósea de la cara nos puede decir algo acerca de las fuerzas y debilidades inherentes al individuo. El color de la piel y el grado de crecimiento de diversos rasgos nos darán una indicación clarísima sobre la condición de diversos órganos.

La boca es la puerta de entrada al sistema digestivo, y nos indica la condición del estómago y de los intestinos. La introducción en la dieta de grandes cantidades de alimentos Yin (azúcar, medicamentos, frutas tropicales) y el comer en exceso provocan un hinchamiento de los intestinos. Esta hinchazón se revela en la aparición de un labio inferior colgante, tan común en la actualidad. Es interesante constatar que esta señal de enfermedad ha llegado a ser tan aceptada, que se la considera un signo de sensualidad. Si los intestinos son fuertes, la boca es más tensa y el labio inferior se reduce. Las grietas y pequeñas llagas en el labio inferior indican fisuras y ulceración en el colon e intestinos, mientras que si aparecen en el labio superior indican la existencia de pr0blemas en el estómago. La boca debe mantenerse cerrada al respirar: la necesidad de abrirla indica un excesivo consumo de productos lácteos, que bloquean los senos de la cara.

La nariz es el espejo del corazón. Una nariz inflada y roja es señal de un corazón débil. Esto puede observarse con frecuencia entre la gente que come mucha carne y bebe mucho. A menudo, estas personas sufren un repentino ataque al corazón, y eso que cada día se miran en el espejo. La inflamación es producida por la ruptura de los vasos sanguíneos debajo de la piel, lo que indica que el sistema circulatorio está sobrecargado.

Las áreas situadas debajo de los ojos nos indican la condicion de los riñones. La hinchazón, bolsas y manchas oscuras son señales de riñones débiles. Si las bolsas están debajo de los ojos, entonces la situación es seria y la afección existe desde hace bastante tiempo. Si el problema es tratado, dejando descansar los
riñones es decir, no bebiendo demasiados líquidos, evitando e] azúcar, el alcohol, las bebidas frías, y otros alimentos que sobrecargan los riñones la condición de éstos mejorará y las bolsas desaparecerán. Las manchas oscuras debajo de los ojos son provocadas por los mismos factores, pero men<;,s desarrollados. Quien tiene estas manchas y estas bolsas se siente cansado con frecuencia y se fatiga fácilmente. Esto se debe a la relación que existe entre los riñones y las glándulas suprarrenales: cuando los riñones están afectados, las glándulas suprarrenales dejan de funcionar correctamente y nos falta energía.
La aparición de manchas oscuras, puntitos y líneas «sanguíneas:. indican problemas en los órganos correspondientes. Las manchas oscuras (azules, malvas o marrones) indican una condición muy grave, de estancamiento. Los puntos amarillos son menos graves, pero a menudo pueden indicar piedras o calcificaciones, y las líneas rojas indican un principio de debilitamiento en algún órgano. El blanco del ojo debe ser claro, y si existe un matiz amarillento, esto indica problemas en el hígado o en el bazo.
Otro método de diagnosis mediante la observación de los ojos consiste en averiguar si existe un estado sanpaku. En japonés, sanpaku significa «los tres blancos>>. Este estado se produce cuando el ojo gira sobre su órbita hacia el interior. Cuando una persona afectada de sanpaku, mira hacia delante y está relajada, es posible ver blanco en tres lados del iris. Esta condición es seria, ya que indica un hinchamiento de la bola del ojo, lo que significa que hay un exceso de líquido en la cavidad craneal. Si esta persona es incapaz de tomar una decisión correcta; está destinada a tener problemas muy graves e incluso puede llegar a morir. George Ohsawa, en el libro de William Dufty Todos sois sanpaku, hace notar que muchas personas que se suicidan o son asesinadas (como por ejemplo lohn y Bob Kennedy y Martin Luther King), presentan esta condición.

A veces observamos una línea vertical entre las cejas, exactamente encima del caballete de la nariz. Esto es señal de un hígado defectuoso, y suele darse en personas que se enfadan fácilmente.
El color de la cara también es importante. En la medicina oriental, cada una de las vísceras fundamentales corresponde a un color. El color verdoso indica problemas del hígado. Si el color rojo predomina en el cutis, es señal de un corazón débil. El color amarillo corresponde al bazo, y una coloración oscura indica que los riñones no funcionan correctamente. Las personas con los pulmones en mal estado tienen un rostro pálido.

 

BunShin, el arte de la audición

 

En BunShin se estudian los diferentes aspectos de la voz para diagnosticar, ya que ciertas características de la voz pueden clasificarse de Yin o Yang:

El médico, con sólo escuchar la voz y apreciar sus diferentes cualidades, puede juzgar la condición general de la persona enferma.
Por ejemplo, una persona con una voz alta y rápida muestra una cantidad excesiva de Yang. Si una persona ingiere demasiados líquidos, su voz tendrá un sonido característico, como si la garganta estuviera húmeda.
Al escuchar el sonido de la voz también podemos juzgar el modo en que la persona emplea su energía. Si una persona sufre de estreñimiento, o tiene problemas con los órganos de secreción,

 
entonces la expresión de la voz será contenida y el ritmo irregular y tenso.
La resonancia de la voz también informa sobre la ubicación de un posible estancamiento orgánico. Cada sonido resuena en unna parte diferente del cuerpo. Si somos capaces de distinguir los sonidos que vibran correctamente de aquellos que no lo hacen, podremos conocer la condición de una persona.

MonShin, el arte del interrogatorio

En el diagnóstico oriental, el interrogatorio tiene dos finalidades. En primer lugar, que el propio paciente llegue a comprender su problema, y averiguar todos los antecedentes que puedan ayudar al caso; Y en segundo lugar, proporcionar la suficiente información para comprender la naturaleza del problema. La medicina oriental no hace ninguna distinción entre problemas físicos y psicológicos. El estado emocional y las actitudes de la persona son indicativos de síntomas físicos más profundos.

El arte del médico consiste en su habilidad para juzgar la combinación de estas emociones, y comprender cuál de ellas es la que predomina, atendiendo a las combinaciones que se presentan con más frecuencia. Al hacerlo, puede juzgar qué órganos son débiles y cuáles fuertes.

SetsuShin, la diagnosis por el tacto

La forma más corriente de SetsuShin es tomar el pulso. La diagnosis oriental reconoce tres pulsos en cada muñeca, cada uno de los cuales puede tomarse en la superficie y en profundidad.
Después de mucha práctica es posible apreciar la pequeña diferencia en el ritmo de los pulsos, y en consecuencia conocer el estado de salud de los órganos que representan; sin embargo, se precisan muchos años para perfeccionar esta habilidad.
Otra forma de SetsuShin es la utilización de los puntos diagnósticos en acupuntura sirviéndose de ciertos puntos situados en el rostro.