Exultación de las flores y remedios florales

Exultación de flores

La exultación de flores fue dada a conocer al público en 1956. Esta preparación está formada por las potencias de muchas flores. Cada flor tiene un momento ideal de transferencia, en general éste coincide con el momento de madurez de la flor, aproximadamente cuando hay luna llena. Las potencias de la rosa, por ejemplo, se recogen a medio verano. Una vez que se han transferido las radiaciones florales al agua, éstas permanecen en ella indefinidamente, sin necesidad de añadir conservador alguno.

Kay McInnes, que comercializa este tipo de preparaciones, emplea ochenta y cuatro especies diferentes de flores que crecen en su jardín y en los alrededores de su casa. Ella deja los capullos cerca del agua pero sin sumergirlos en ésta, ya que afirma que la acción de las mariposas, las abejas y otros insectos intensifica las radiaciones.

En 1961, después de un juicio por infracción de la Trades Description Act (ley de descripciones de mercancía), el juez ordenó que todas las botellas de exultación de flores debían decir en su etiqueta que contenían un ciento por ciento de agua, ya que las radiaciones no podían ser detectadas mediante un análisis químico.

La exultación de flores no constituye un tratamiento específico para una enfermedad determinada, sino que opera a través de las radiaciones que fluyen por todo el cuerpo humano, Y al hacerlo incrementa la vitalidad general de éste. La dosis promedio es de cinco a seis gotas. También beneficia a los animales y, en forma de atomizador, puede utilizarse para flores y frutos.
 

 

Remedios florales de Bach

El doctor Edward Bach estudió y se graduó en el University College de Londres, y obtuvo el diploma de salud pública (DHP), de Cambridge en 1913. Falleció en 1936.

Mientras realizaba sus estudios de medicina, Bach se dio cuenta de que le interesaban más los pacientes en sí mismos, su personulidad y sus estados emocionales que los tratamientos de los síntomas físicos. Descubrió que el cuerpo es el espejo del estado actual, ya que si el paciente está desesperado, temeroso, preocupado o deprimido progresa lentamente, mientras que si se encuentra esperanzado, contento y determinado a recuperarse, lo hace con
pidas por las exigencias de la civilización moderna gozan de buena salud debido a que saben cómo, qué y cuándo comer.