Terapia ultrasónica y de pulsaciones de alta frecuencia

Ultrasonidos

 Las frecuencias empleadas en esta técnica son demasiado altas para ser producidas mecánicamente, pero se consiguen sometiendo un cristal de cuarzo a un campo eléctrico, con lo cual el cristal se expande y contrae rápidamente, produciendo las vibraciones necesarias. La frecuencia de las vibraciones se determina mediante la frecuencia del campo eléctrico al que se ha sometido el cristal.

Los ultrasonidos se utilizan terapéuticamente debido a sus efectos térmicos (el calor se produce cuando las ondas son absorbidas por los tejidos), por sus efectos analgésicos (debidos en parte al efecto térmico, pero posiblemente también a un efecto directo sobre los nervios), y por su efecto mecánico, que produce una especie de micromasaje en los tejidos. Las ondas ultrasónicas no pueden atravesar el vacío y son reflejadas por el aire, de manera que cuando se las utiliza terapéuticamente, el apéndice en tratamiento y el cabezal del equipo son sumergidos en agua (a través de la cual pueden pasar las ondas) o bien se cubre la piel con una gelatina antes de la aplicación del tratamiento. Este tipo de terapia ha demostrado ser de gran utilidad en el tratamiento de lesiones recientes de tipo deportivo, tales como esguinces y torceduras.

 

Terapia con pulsaciones a alta frecuencia

En 1934, el doctor Abraham Ginsberg de Nueva York descubrió que la eficacia terapéutica de las ondas de alta frecuencia se basa en su capacidad para penetrar profundamente en los tejidos del cuerpo y acelerar su proceso normal de curación, y no debido a  la tendencia de todas las estructutras vivas a volver a su posición normal. En esto consiste el efecto extrínseco de la terapia de impacto: la movilización mediante realineamiento.
Una lesión o la artritis pueden producir irregularidades en el revestimiento interior de una articulación, el cual puede reconstruirse mediante otro movimiento fásico que provoque un bloqueo o un chasquido. Una distensión en ese momento permite el aplanamiento de la irregularidad, y restablecer o incrementar la escala de movimientos. Este procedimiento corresponde a la terapia de impacto móvil, y en esto consiste el efecto intrínseco de la terapia de impacto ..
La terapia de impacto también tiene efectos musculares. Una presión aplicada por igual en toda la parte dañada del miembro, incluyendo los tejidos normales, facilita el drenaje de los fluidos de la lesión y hace que se incorporen a la circulación normal de los tejidos circundantes. Una repetición de las ondas de presión produce una aoción de bombeo y facilita el drenaje, con lo cual se reducen la hinchazón y la tensión.
La terapia de impacto es lo suficientemente sencilla para que todos los médicos puedan aplicada en su gabinete. Se coloca una bolsa de arena blanda sobre una base firme. El miembro lesionado debe colocarse sobre esta bolsa de manera que encaje perfectamente, con la parte inferior del miembro apoyada completamente en la bolsa. Se coloca encima una segunda bolsa de arena blanda para completar la protección y apoyo en las partes superior y laterales. Con una tercera bo,lsa de arena pesada se golpea la segunda bolsa. Este impacto produce la ola de presión que da su nombre al método. El miembro lesionado, perfectamente protegido, sostenido e indoloro bajo la fuerte presión manual, está ahora listo para el tratamiento.

Existen tres formas básicas de terapia de impacto; estática, móvil y espina\. En la terapia estática la articulación se mantiene inmóvil durante el tratamiento. Se sostiene fuertementé la bolsa de impacto, se la coloca encima de la bolsa amortiguadora, y se va levantando y bajando rítmicamente a una velocidad de 100 a 120 golpes por minuto, hasta llegar progresivamente a una distancia de subid.a y bajada que va desde cero hasta 8 a 16 centímetros. La fuerza de la bolsa descendente produce, en el momento del impacto, una onda de presión que pasa a través de la articulación a todo su entorno. Una sucesión de, digamos, 20 a 30 de tales ondas produce una reducción del dolor y de la hinchazón, así como un reajuste mecánico de las  partes desplazadas. En esto consiste la movilización de la articulación.
La terapia de impacto móvil se aplica de manera similar,

pero requiere la utilización de bolsas a medio llenar de serpillas de mijo para permitir el movimiento de la articulación durante la terapia. En una primera fase, el paciente debe mover la articulación hasta que empieza a sentir dolor, entonces la inmoviliza, luego la vuelve a mover, y así unas seis veces. La tolerancia al dolor irá aumentando progresivamente.
 

La terapia de impacto espinal requiere una fuerza amortiguadora fuerte .Y una fuerza de impacto suave, tanto para la seguridad del paciente como para la eficacia del tratamiento. A través de la experiencia se ha visto que los mayores resultados se consiguen en la región cervical móvil, en casos de tortícolis, lesiones en el disco cervical y neuritis bronquial. El tratamiento es indoloro .Y el alivio espectacular. Este tipo de terapia también es muy eficaz en la curación de las jaquecas occipitales y del vértigo causados por tensión cervical.

En resumen, la terapia de impacta es una importante contribución a la medicina física. Gracias a que mantiene cierto grado de sencillez su aplicación es posible en el hogar, en el quirófano y en las salas y departamentos de fisioterapia de los hospitales. Es un método indoloro, segura y eficaz, que ofrece las ventajas de un ahorro de tiempa y de dinero en la rehabilitación de una amplia gama de incapacidades físicas.