La respiración y la terapia inhalatoria

No nos damos cuenta de que la mayoría de la gente ha perdido su capacidad para respirar correctamente, que respira de manera superficial, y que este mal hábito nos condena a una vida con deficiencia de oxígeno, con falta de energía y con abundancia tóxica. La piel también juega un papel esencial en el proceso respiratorio, y a veces se la denomina «el tercer pulmón». Todo el mundo conoce la historia del niño cuyo cuerpo fue cubierto con una lámina de oro a manera de disfraz de carnaval, y que murió a causa de un fallo respiratorio. A pesar de ello, la mayoría de la gente manifiesta una indiferencia total hacia la importancia que representa el aire fresco y una piel sana, pues persiste en cerrar todas las ventanas, en respirar aire rancio y contaminado, en cubrir su piel con toda clase de preparados químicos y en llevar varias capas de ropa gruesa.
Todos estos factores son perjudiciales para la salud y hacen que la gente sea muy vulnerable a los cambios de temperatura. Los que más se quejan del frío suelen ser los que no soportan el calor. En invierno llevan ropas gruesas y aún sienten frío; sus viviendas parecen invernaderos, y son personas que con frecuencia sufren problemas respiratorios. La gente sana, por el contrario, lleva poca ropa y permite que su cuerpo esté expuesto al aire el mayor tiempo posible. El baño de aire, en el que el cuerpo entero está expuesto al aire, es sumamente beneficioso para la piel y para la salud en general, pero debería ser una actividad regular y no un acontecimiento anual. En estos tiempos modernos, es normal que la gente vaya escasamente vestida en la playa y que exponga la mayor parte del cuerpo, sino todo, al aire y al sol. Esto es un progreso, ya que no hace muchos años tal actitud habría sido considerada inmoral, a pesar de que aún lo es para una pequeña minoría. Desgraciadamente, todavía hay muchas personas incapaces de beneficiarse de este procedimiento tan favorable a la salud, mientras que para otras sólo es posible hacerla durante unos días al año

La respiración  profunda es primordial para una vida sana, ya que carga el cuerpo de vitalidad y facilita la oxigenación de la sangre y de los tejidos. Desde la antigüedad, los orientales saben que mediante las técnicas de respiración el organismo es capaz de controlar y asimilar una determinada energía del aire, «la fuerza vital», que los hindúes llaman prana; de hecho, la respiración yogui a veces se llama pran({)lama. La entrada principal del prana se efectúa a través de las vías respiratorias, aunque también puede asimilarse de otras maneras; sin embargo, es probable que la calidad de la energía sea distinta, por lo que es de primordial importancia respirar correctamente. En al!!unas regiones la concentración de prana es muy alta, en especial a orillas del mar, en las grandes alturas y donde hay abundancia de luz y calor solares. Esa es la razón por la cual los sanatorios casi siempre están situados en estos lugares. Prana es una fuerza etérea que se recibe, transforma y transmite a diferentes partes del cuerpo a través de los chakras,que son centros o vórtices de energía vibrante.
En general, la respiración profunda lleva consigo movimientos abdominales, torácicos y claviculares, y toda respiración debe ser nasal excepto cuando hay una carencia extrema de oxígeno. Desde el punto de vista de los conocimientos fisiológicos puramente occidentales, la gran ventaja de la respiración nasal respecto a la respiración bucal reside en que facilita la circulación linfática.
A veces se utilizan generadores de iones negativos para aliviar ciertos problemas específicos de la salud.
 

 

 

Inhalación

El primer doctor que recomendó a su paciente «un cambio de aires», puede ser considerado como el verdadero fundador de la terapia inhalatoria. De hecho, la práctica de utilizar sustancias en forma vaporizada, fundamentalmente para enfermedades respiratorias, es muy antigua y ha abarcado algunas modalidades extrañas. Una de las antiguas prácticas populares consiste en inhalar los vapores de un campo recién arado, a fin de aliviar la tos. Hubo una época en que el aire de las cavernas era considerado benéfico para curar la tuberculosis pulmonar. En Rusia, los enfermos de asma eran enviados a las minas de sal de Siberia, pues se descubrió que los mineros de esa región raramente sufrían de esa afección.

Las membranas respiratorias constituyen una superficie activa y receptiva cuya función queda muy bien ilustrada con la utilización de sales aromáticas (derivados de amoníaco) como estimulante para quienes se desmayan. La inhalación también se utiliza para estimular la respiración, así como para eliminar la obstrucción de las vías respiratorias causada por un catarro o un espasmo bronquial, como en el asma.

El catarro nasal y de garganta es eliminado eficazmente con inhalaciones de vapor. Se pueden añadir al agua varios extractos de hierbas o aceites aromáticos. El extracto más famoso es el bálsamo del fraile, una resina derivada de la planta del mismo nombre. El extracto de lupulino alivia la irritación de los órganos respiratorios, mientras que la inhalación del humo de estramonio relaja el espasmo involuntario de los músculos bronquiales. Los bálsamos de hierbas que se aplican directamente en el pecho logran algunos de sus beneficios por vía inhalatoria.

Aunque se trata de un procedimiento bastante elaborado y lento, la terapia inhalatoria es eficaz y económica cuando se emplean los vapores herbarios correctos. Ei hecho de que la medicina convencional emplee normalmente los aerosoles no reduce el valor de las inhalaciones.