Quiropráctica

Esta práctica se divulgó, en Estados Unidos, con Daniel David Palmer, fundador de la quiropráctica actual, quien practicó curaciones a fines de siglo XVIII mediante la utilización del magnetismo animal. El término que Palmer e]igió es una dara referencia a la tradición hipocrática, y los principios de los nuevos kheir praktikos casi no se diferenciaban de los originales griegos.
Existe posiblemente una importante diferencia entre ambos principios: Palmer incluye en su filosofía de la curación el concepto de «alma» incorporado a la filosofía por Platón y Aristóteles. Las obras y la influencia de Galeno y de Vesalio añadieron a la quiropráctica el último ingrediente esencial de los conocimientos anatómicos. Palmer proporcionó una síntesis al proponer que: 1) la causa de la enfermedad se debe buscar en ]a columna vertebral (una ,admonición hipocrática) porque 2) contiene y protege la médula espinal (como demostraron los anatomistas), de donde fluyen las fuerzas vitales que se transmiten a todas las partes del cuerpo mediante los nerviosespinales. Palmer postuló entonces un sistema para el cuidado de la saIud, basado "en :la hipótesis de que los segmentos espinales mal alineados interrumpen .al comprimir los nervios procedentes de la espina dorsal el paso de las fuerzas vitales o impulsos nerviosos. Se creía que la corrección manual de las partes afectadas de la columna promovía la salud de los tejidos ,de los nervios correspondientes.
El mét.odo y la teoría de Palmer atrajeron muchos adeptos, y ¡entonces se estab]ecier.on varias escuelas de quiropráctica. Pero la mezcla de actitudes diferentes ,pronto llevó a una situación en la que las .enseñanzas ponían más énfasis en un aspecto u otro, según la escuela. No obstante, la quiropráctica ya había despertado el interés del público, y el ,tratamiento tuvo gran demanda. Esto propició un rápido crecimiento de la quiropráctica. Hoy en día es la práctica médica que lleva a cabo curaciones sin medicamentos, con mayor número de seguidores en el mundo.
Por lo que acabamos de decir, el lector podría suponer que existe un tratamiento quiropráctico que sustituye a cualquier otra forma de curación. Esto no es así. En un informe reciente sobre la práctica de este tratamiento en Australia, Canadá y en el Reino Unido, se demuestra que aproximadamente ]a mitad de los pacientes que acuden a la consulta de los quiropráctic.os sufren dolores en la parte inferior de la espalda. Alrededor de la cuarta parte de los pacientes acuden a causa de dolores en el cuello y brazos, y sólo un diez por ciento aproximadamente acuden en busca de alivio para otra cosa que no sean dolencias «reumáticas».
Es posible que la razón de ello resida en el hecho de que, con el tiempo, los quiroprácticos han ido conociendo cada vez mejor el sistema óseomuscular. Al mismo tiempo la incidencia de estas dolencias óseomusculares ha ido en aumento, y aunque es cierto que la gente tiene mucha ,confianza en la eficacia de la medicina ortod.oxa en muchas otras áreas de la salud, existe un sentimiento de desilusión general por los resultados que ésta ha .obtenido precisamente en esta área de las enfermedades óseomusculares.
Las dolencias óseomusculares comportan para el paciente elevados costes, tanto en dinero como en sufrimiento. Muchas dolendas extremadamente dolorosas se curan sólo con reposo, pero suelen tardar mucho tiempo. Además, un descanso prolongado debilita la columna, por lo que el paciente no se encuentra en ,condiciones de sostener la más mínima actividad; y las recaídas son extr:emadamente comunes en aquellos pacientes que se han visto obligados a recuperarse por sí solos.
Sin contar el sufrimiento físico, el factor tiempo suele ser de primordial importancia para los pacientes. En términos económicos, la incapacidad física del paciente se traduce en una pérdida de salario, en una disminución de la producción, y en un aumento de las subvenciones estatales por enfermedad. A veces los empresarios envían a sus empleados a laconsu]ta del quiropráctico con la esperanza de una rehabilitación y una profilaxis rápidas, pero esto no significa que los quiroprácticos aseguren curaciones instantáneas. Aunque también es cierto que todas las p.ruebas científi.cas que existen hasta la fecha indican claramente que la quiropráctica ha obtenido óptimos resultados en sus principales áreas de tratamiento.
Palmer se dio cuenta, a pesar de su escasa formación, de que la terapia que había creado no era una panacea. Pero existen ciertas áreas de gran interés para la quiropráctica, donde mucha,s veces su intervención parece tener una gran eficacia. Las dolencias como la amenorrea persistente, la esterilidad, el asma, la migraña, los ataques de apoplejía y la sordera nerviosa responden al tratamiento con demasiada frecuencia para decir que es una pura coincidencia. En términos generales, se admite que el suministro nervioso está implicado en este proceso, pero el mecanismo parece extremadamente complejo.

 

La teoría quiropráctica

Los quiroprácticos surgieron con la creencia de que las articulaciones, en especial lasespinales, provocaban un mínimo de problemas \Cuando estaban situadas correctamente. La quiropráctica se llegó a definir como el estudio de la estática locomotriz. Pero más tarde, debido principalmente a la influencia de los quiroprácticoseuropeos, la profesión aprendió a tratar los desórdenes del movimiento; es decir, la dinámica. Como estos desórdenes impli,caban condiciones dolorosas, se prestaba mucha atención a cómo se genera, se transmite y se manifiesta e] dolor. Los quiroprácticos pronto se dieron cuenta de que se podían presentar numerosas ,combinaciones, y así llegaron a predecir la trayectoria de los síndromes más corrientes.
Al examinar la columna vertebral, el quiropráctico suele considerar el movimiento en su conjunto, tomando medidas o haciendo una evaluación visual. Luego evalúa la posición y el movimiento de las articulaciones individuales, palpando y «sinti,endo» con las manos. Esto último es quizás el procedimiento utilizado con más frecuencia, y un arte que requiere varios años de aprendizaje y muchos de perfeccionamiento.
Otros aspectos importantes a la hora de hacer un diagnóstico son la postura, el modo de andar, la simetría, la distribución del peso, ciertos factores ocupacionales, las actitudes del paciente y las manifestaciones de alguna enfermedad subyacente. Los rayos X siempre han constituido un importante auxiliar en ediagnóstico, ya que ,permiten observar anomalías tanto en la posición como en el movimiento, y ver los efectos mecánicos del tratamiento. Es posible evaluar patologías comunes como la osteoartritis, e identificar y evaluar otras. A través de los rayos X a veces se descubren enfermedades del sistema o de otro tipo, y para detectarlas el quiropráctico emplea la secuencia convencional del historial clínico y el examen ffsico. Normalmente, tales pacientes se remiten a la medicina ortodoxa.
En la actualidad es difícil formular una teoría clara y concisa de la quiropráctica, y existen pocas pruebas de una adhesión rígida a cualquier idea preconcebida sobre la salud y la enfermedad. La definición mantenida por la Unión de Quiroprácticos Europeos dice así: «La quiropráctica es una disciplina del arte científico de la curación que se ocupa de la pato génesis, la diagnosis, la terapia y .la profilaxis de alteraciones funcionales, síndromes de dolor y otros efectos neurofisiológicos relacionados con desórdenes estáticos y dinámicos del sistema locomotor, en particular de la columna vertebral y la pelvis. Su terapia consiste en un tratamiento manual específico y en medidas de apoyo». Esta definición sugiere que se presta mucha atención a las articulaciones, y el término «subluxación» se adoptó para desoribir una anomalía funcional de las articulaciones dentro de su gama anatómica de movimientos. El término «subluxación» se ha empleado erróneamente para referirse a una lesión ficticia de cuya curación depende la salud entera.
La relación entre los J:esultados del examen y las circunstandas de .la dolencia suele indicar el tratamiento a seguir; por ,lo tanto, la complejidad de éste puede variar. Se prefiere el término «corrección», al de «manipulación», ya que parece indicar más claramente el planteamiento discriminatorio que se cree más eficaz. Los procedimientos son bastante numerosos y se apJi.can de diferentes maneras. El método más común es la  aplicación de una rápida presión manual con objeto de inducir una fuerza repentina sobre una articulación individual, causando así el aflojamiento de una articulación «bloqueada» o inmóvil. Pero los quiroprácticos emplean otras técnicas además de las utilizadas para influir en la posición y en el movimiento de la articulación: se utilizan varias técnicas de reflejo, además de aconsejar ciertos ejercicios, una orientación dietética determinada, cambios en los hábitos de calzado, el tipo apropiado de asiento, de cama y de posición en el trabajo. Estas medidas ayudan a asegurar el mantenimiento de los beneficios del tratamiento y para evitar recaídas. Los métodos empleados son bastante uniformes en todo el mundo de la quiropráctica, gracias a un constante intercanbio de información actualizada, procedente de las escuelas y otras fuentes de investigación.

 

Quiropráctica y osteopatía

 

Es conv,eniente hacer algún comentario sobre la relación conceptual que existe entre la quiropráctica y la (}steopatía, pues ambas prácticas mantuvieron una evolución paralela, aunque la osteopatía empezó algunos años antes.
La diferencia entre ambas prácticas puede explicarse fácilmente tomando como punto de partida los principios y las teorías originales de cada una de ellas. Andrew Taylor Still, fundador de la osteopatía, postuló que el suministro sanguíneo era el factor ,esencial de los tejidos sanos, mientras que Palmer puso el énfasis en el suministro nervioso, pero hoy en día esta diferenda ya no puede considerarse primordial. Ciertamente, ambas prácticas tratan las mismas dolencias, se sirven principalment,e de métodos manuales y las dos se preocupan de la integridad funcional del sistema óseomuscular. Los osteópatas tienden a asociar a los quiroprácticos con la aplicación de técnicas manipulativas bruscas y muy rápidas, mientras que asocian la osteopatía con movimientos y masajes rítmicos. Sin embargo, ambas prácticas seleccionan sus técnicas según las necesidades de cada paciente, y probablemente la diferencia entre las dos prácticas es mínima. Pero no es difícil imaginar cómo, históricamente, ciertas cohesiones de grupo las mantuvieron separadas. No debe sorprender, pues, que el foco de esta separación resida en la nomenclatura sobre todo en cuanto a los métodos de tratamiento, y la situación se complique por la heterogeneidad de las diferentes asociaciones osteopáticas. La única diferencia segura es que en su  diagnosis los quiroprácticos tienden a emplear los rayos X con mucha más frecuencia que los osteópatas.
La evolución de la quiropráctica

En términos generales, la disciplina quiropráctica se ha vuelto más científica con el paso del tiempo. En sus escuelas se exigen más de cuatro mil horas de dedicación completa antes de obtener el título de capacitación, y en general sus métodos de investigación reflejan una actitud cartesiana de duda crítica. Su reconocimiento oficial y su integración dentro delo.s programas de medicina social van en aumento, y sin embargo sigue siendo una práctica claramente heterodoxa. Las razones para ello son complejas: la quiropráctica se ha enfrentado a la medicina ortodoxa casi por tradición, y la pérdida de identidad de los. osteópatas después de verse reconocidos oficialmente en EEUU ha tenido un profundo efecto, pero es posible que haya otras razones. Su eficacia reside en gran parte en el hecho de IIlO haber sido institucionalizada; además, tiende a dar la misma importancia a lo que realmente es bueno para la salud que a los datos objetivos y significativos. Quizá. por ello los pacientes de la quiropráctica tienden a interesarse más críticamente por su propia condición que los que acuden a la medicina ortodoxa. R.L. l{ane y sus colegas, quienes realizaron un informe acerca de esta práctica, relacionaron el alto grado de satisfacción del paciente con una relación más igualitaria entre médico y paciente que la que se da en la mediCinaconvenciona!. Es muy posible que la quiropráctica haya aplicado cierta dosis de autoridad esculapiana en favor de la libertad a fin de oponerse implícitamente a lo queIvan Il1ichha denominado «iatrogénesis social»: la mala salud que se impone a sí misma una sociedad dominada por la tecnología industrial, por un consumo excesivo de medicamentos y, con frecuencia, por una patética dependencia de un monopolio médico.

Conclusión

Al igual que ocurre con muchas otras formas de medicina paralela, el futuro de la quiropráctica parece alentador, porque, al mismo tiempo que los quiroprácticos se esfuerzan por perfeccionar y desarrollar sus conocimientos, existen pruebas de que la sociedad actual está dando cada vez mayor importancia a los métodos de la quiropráctica, y al mismo tiempo los considera con mayor interés. Parece inevitable llegar a un punto de intereses comunes, y esto ya ha empezado. Sin embargo, siguen existiendo graves obstáculos. Los quiroprácticos tienden a desconfiar del nihilismo terapéutico que la medicina ortodoxa suele adoptar con respecto al tratamiento de las enfermedades 10comotrices comunes. Los médicos ortodoxos, por otra parte, han tenido hasta ahora un acceso mínimo a la teoría quiropráctica moderna, y suelen estar más familiarizados con la forma original de la quiropráctica, que era y sigue siendo científicamente falsa. Además el hecho de que cada grupo tenga su propia terminología es otro factor de alejamiento.

Habría que recordar el aviso de Hipócrates para sentimos más humildes: «Nunca se descubrirá la existencia de un peso, una forma o un cálculo para juzgar los estados de salud y enfermedad. En las artes médicas, la única certeza reside en los sentidos del médico». Pero si la medicina paralela ha de rendir al máximo de sus posibilidades, la humildad será un ingrediente esencial.