Osteopatía

El fundador de la osteopatía, el doctor Andrew Taylor Still (1828-1917), era un médico de Missouri que decidió investigar nuevas formas de tratamiento después de presenciar cómo tres de sus hijos morían a causa de la meningitis, y que todos sus conocimientos médicos y los de la medicina en general eran incapaces de curarlos. Tuvo que investigar durante dieciséis años antes de hallar en 1876 este nuevo método de curación que él denominó osteopatía. Aunque tenemos que atribuirle la primera descripción correcta de un sistema completo de curación por medio de la manipulación, el concepto no es originalmente suyo, ya que desde Hipócrates se habían utilizado muchas formas de terapia manipulativa. Antes de sus descubrimientos, el propio Andrew Still realizaba el ajuste óseo, práctica muy común en su tiempo. Sin embargo, ésta se limitaba en gran parte a la ruptura de las adhesiones y al realineamiento de los huesos fracturados.

El doctor Still murió en 1917, a la edad de ochenta y nueve años, cuando la medicina osteopática ya se reconocía en toda Norteamérica. En la actualidad este método goza del mismo reconocimiento que la medicina ortodoxa. Sin embargo, esta integración a ultranza de la osteopatía ha hecho que algunos osteópatas  norteamericanos ya no practiquen el trabajo más pesado de la terapia osteopática, y sólo se limiten a llenar recetas.

La teoría fundamental de la osteopatía

La estructura y las funciones del cuerpo humano son completamente interdependientes: si la estructura queda alterada o deformada, sus funciones se alteran inmediatamente. Y las alteraciones funcionales fundamentales provocan tarde o temprano una alteración estructural. Desde esta perspectiva, la enfermedad puede considerarse como una degeneración, ya sea de una función o de la estructura del cuerpo. El osteópata cree que gracias a un conocimiento muy completo de la estructura del cuerpo puede conseguir actuar sobre ella, a fin de restablecer un funcionamiento normal del cuerpo. El doctor Still estaba convencido de que una estructura anómala influye en la circulación sanguínea, y de esta creencia procede su axioma «La ley de la arteria es suprema», es decir, que allí donde el suministro de sangre arterial es normal, la estructura del cuerpo funciona normalmente. Hubo una época en que algunos osteópatas creyeron que las anormalidades de la estructura espinal causaban una compresión de las arterias a su salida de la columna vertebral, mientras que los quiroprácticos pensaban que eran los nervios los que estaban comprimidos. De hecho, tanto los unos como los otros se equivocaban en su concepto de presión directa.
No obstante, se ha demostrado ampliamente que donde existen problemas espinales tienen lugar ciertas transformaciones bioquímicas que pueden interferir en la transmisión nerviosa normal, lo que a su vez puede tener un profundo efecto no sólo en los músculos y el esqueleto, sino también en el aparato circulatorio y demás órganos del cuerpo.
La osteopatía no se ocupa solamente de la columna vertebral, sino de todas las partes del cuerpo. En numerosos casos de problemas respiratorios y digestivos, el tratamiento se orienta principalmente hacia la movilidad de la caja torácica y de los diafragmas torácico y pélvico.
La columna vertebral está compuesta por veinticuatro segmentos móviles que rodean y protegen la médula espinal, al tiempo que le permiten la máxima movilidad. El peso se transmite por la rutc anterior de la columna, a través de los cuerpos vertebrales, n forma de carrete de hilo. Los discos, que tienen una anchura de aproximadamente la tercera parte de los cuerpos vertebrales, son los que proporcionan la flexibilidad necesaria. Unos arcos de hueso protegen la médula espinal por todos sus lados, y los nervios pasan entre estos arcos en su trayecto hacia la médula. Estos arcos poseen articulaciones arriba y abajo, las cuales no soportan peso alguno, pero sirven para guiar el movimiento. En caso de un movimiento excesivo, estas articulaciones se repliegan hasta formar una cuña que actúa como freno. Si esta cuña es demasiado pronunciada, las articulaciones se entrelazan y un espasmo muscular las mantiene rígidas en este extremo del movimiento normal (a este fenómeno el osteópata lo llama una lesión osteopática, mientras que los quiroprácticos lo llaman una subluxación). Entonces el cuerpo tiene que adaptarse a esta situación anómala y lo hace realizando movimientos suplementarios en las estructuras espinales que están situadas por encima y debajo de las vértebras dañadas, a fin de restablecer un equilibrio relativo. Si no se corrige la lesiónespinal, el equilibrio alterado se hace permanente. Los cambios fisiológicos alrededor de la entrada y salida del nervio espinal afectan entonces al nervio, pudiendo provocar en muchas ocasiones un funcionamiento nervioso anormal. Sin embargo, no es necesario que la causa de este problema sea local, ya que en el mismo momento que se produce un desequilibrio en cualquier parte del cuerpo, los nervios sensoria1esque registran dolor envían impulsos de alarma a la médula espinal. Estos impulsos pueden afectar los nervios motrices al mismo nivel espinal, produciendo una contracción de los pequeños músculos de la parte posterior de la espina. Esta contracción hace que las pequeñas articulaciones se aproximen con exceso, e incluso que se entrelacen. El área de la espina dorsal se sensibiliza y cambia la posición de las vértebras, ,con 10 que sólo pueden moverse en una dirección. Ete fenómeno puede producir efectos a corto y a largo plazo, tanto a nivel local como en otras partes del cuerpo. Si son locales, se produce un dolor espinal que puede ser muy leve o tan fuerte como para causar parálisis. En caso de no corregir esta situación, es posible que el dolor se calme y, con el tiempo, las vértebras situadas por encima y debajo de las lesionadas pueden llevar a cabo el movimiento perdido.

La reducción de movimiento entre ambas vértebras puede, sin embargo, dañar el disco situado entre ellas, ya que para su alimentación e irrigación depende completamente del movimiento. No posee su própio suministro de sangre y depende de la ósmosis y la difusión causadas por el aumento y reducción de presión, producidos a su vez por los movimientos espinales. Los enzimas que le dan fuerza pierden su cualidad activa, lo que puede producir un desgaste excesivo. Si se produce un desprendimiento de cartílago, o si la sustancia central, más gelatinosa, se escurre poco a poco por las hendiduras, puede tener lugar una presión directa sobre un nervio o sobre otra estructura altamente sensible. Este fenómeno se denomina «disco intervertebral luxado» y es extremadamente doloroso, aunque no se trata de un fenómeno tan común como pretende la medicina ortodoxa. Otro resultado local es la espondilosis (artritis espinal) a la que los médicos ortodoxos consideran casi inevitable en los pacientes de edad avanzada. Sin embargo, no es en absoluto inevitable. Los cambios inflamatorios locales alrededor de la articulación dañada pueden afectar el sistema nervioso autónomo, encargado del control de todos los órganos, los vasos sanguíneos y algunas de las glándulas del cuerpo. Los impulsos anormales producirán un control defectuoso de los órganos como resultado directo de desequilibrios estructurales en la columna vertebral.
Uno de los más importantes mecanismos de control del cuerpo es el sistema endocrino, una serie de glándulas que segregan hormonas, encargadas de controlar gran parte de las funciones del cuerpo: el crecimiento, las características sexuales, el equilibrio de los minerales en el cuerpo, los niveles de azúcar, el metabolismo, etc. Es muy posible que algunas de estas funciones estén influidas por manipulaciones aplicadas a la espina. Aunque en su libro La mecánica de la curación, Parnell Bradbury y el doctor Tee no presentan un estudio exhaustivo sobre el tema, sí han descrito las posibilidades fisiológica,s de la manipulación. Y en la École Européenne dOsteopathie recientemente se han realizado actividades relacionadas con este método.
El efecto producido por las lesiones de las vértebras cervicales superiores ( cuello) sobre la circulación en el cerebro tiene un gran interés para los osteópatas, y existen muchos casos bien documentados sobre dolencias consideradas psicoemocionales que han sido curadas mediante simple manipulación. Posiblemente la causa de estas dolencias fue un suministro insuficiente de oxígeno en las áreas frontales del cerebro.
Habría que señalar que al mismo tiempo que Still describió un método de manipulación, siempre tuvo en cuenta otros factores que pueden provocar enfermedad. Por ejemplo, sería ridículo aplicar manipulaciones a un paciente con graves deficiencias dietéticas con la esperanza de sanarle, ya que la estructura del cuerpo es incapaz de cambiar sin que cambie la dieta. La hidroterapia puede emplearse como medida temporal contra la fiebre. La osteopatía y los métodos naturales de curación tienen muchos puntos en común, pero al contrario del naturista puro, el osteópata no cree que se pueda restablecer la salud sin corregir los desequilibrios anatómicos.

El examen médico

Después de apuntar minuciosamente la historia clínica del paciente y de averiguar los síntomas presentes, las enfermedades pasadas, los accidentes sufridos, etc., el osteópata efectúa un examen físico. Primero utiliza métodos convencionales de diagnosis, y luego empieza a examinar a su paciente como una entidad: puesto que todas las partes del cuerpo se afectan mutuamente, no se limita a examinar solamente el área que hace sufrir al paciente, sino que observa todas las estructuras del cuerpo, estudia sus movimientos y palpa las articulaciones y los tejidos blandos para averiguar cómo se coordina el cuerpo. Luego, con el paciente tendido, efectúa un sistema de observación típico de la osteopatía. La diferencia entre la osteopatía y la quiropráctica reside en las técnicas de diagnosis y de tratamiento; la diagnosis osteopática es dinámica, mientras que el método quiropráctico suele ser pasivo.

El osteópata mueve cada articulación en toda su gama de movimientos, utilizando los brazos y las piernas como palancas y, mientras tanto, tantea, toca y palpa todo el cuerpo, intentando restablecer el movimiénto integral de las articulaciones que presentan limitaciones. Si una articulación se encuentra demasiado rígida para este examen general, el osteópata la relaja expresamente al mismo tiempo que estabiliza las vértebras inferiores. De este modo puede relajar una articulación específica cuando el cuerpo está en movimiento, con lo que su efecto traumático sobre el cuerpo se reduce.
En esto también difiere de la corrección quiropráctica, que normalmente consiste en aplicar n golpe directo sobre las vértebras, con el paciente tendido sobre el vientre. Al aflojarse la articulación, se suele oír un fuerte «clic» muy satisfactorio para el paciente, pero el osteópata sabe que sólo es eficaz si se ha aflojado la articulación correcta, y por esa razón confía en su sentido del tacto. Se ha descubierto recientemente que ese «clio es provocado por el fluido lubricante de la articulación al transformarse momentáneamente de estado líquido en gaseoso bajo una presión negativa, 10 que produce el ruido característico de vacío. Esta  separación de la superficie de ,las articulaciones permite que las estructuras vuelvan a ponerse inmediatamente en funcionamiento, rompiendo el cír,culo vicioso que mantenían el espasmo muscular y la inflamación local.
Si la lesión tiene un origen reciente, esta manipulación suele solucionar el problema, pero cuando la dolencia es antigua, es muy frecuente que las alteraciones estructurales causadas por la adaptación produzcan una repetición de la dolencia en poco tiempo, ,posiblemente horas o días, en cuyo caso se requiere un tratamiento más largo para conseguir que el cuerpo vuelva a superar su adaptación anterior.
La mayoría de los pacientes con dolores de naturaleza espinal acuden a la medicina osteopática porque tiene la reputación de curar todo tipo de dolores espinales que no responden a otras formas de tratamiento. Es una lástima que los resultados positivos que se han obtenido con estos problemas hayan llevac:io a la opinión pública a creer que el trabajo de "la osteopatía se limita a esta área. Un osteópata competente puede tratar una gama muy amplia de dolencias sin utilizar drogas ni agentes inhibido res.
Naturalmente, si se da el caso de que al realizar el examen osteopático la dolencia ya se encuentra en una fase muy adelantada, será necesaria una intervención quirúrgica u otra forma de tratamiento. El osteópata será el primero en aconsejar el tratamiento apropiado.

Técnicas de tratamiento

Mediante el perfeccionamiento de la medicina osteopática se han descubierto diferentes tratamientos, el más destacado de los cuales es la osteopatía craneal, iniciada por el doctor W. G. Sutherland en este siglo. Esta rama de la Oosteopatía sostiene que cada uno de los huesos del cráneo tiene un movimiento constante, diminuto y rítmico, y que cada hueso craneal puede quedar bloqueado, alterando el mecanismo. Esto a su vez puede influir en el funcionamiento del cerebro y, en consecuencia, en el resto del cuerpo.
Parnell Bradbury introdujo otro ,sistema al que denominó «Espinología», el cual insistía en la aplicación del menor tratamiento posible. Solía aplicar una conección específica y esperar los resultados. Su teoría era que si se corrige una lesión principal o fundamental, el cuerpo se recupera por sí mismo. También postuló la existencia de un mediador químico que, al liberarse, produce una  reacción neuroendocrina, y afirmó que si esta reacción tiene lugar, la curación es mucho más rápida. Aunque la noción de que ciertas formas de osteopatía afectan al sistema endocrino no es nueva, Bradbury y Tee fueron los primeros en confirmarlo en el laboratorio, mediante una hormona llamada «simpatina». Se han realizado muchos otros adelantos, pero en su mayoría no pueden considerarse como una escuela o doctrina por sí solos, sino más bien como una evolución del concepto fundamental de osteopatía.
Laosteopatía es realizada por uno de los grupos de médicos no ortodoxos más numerosos del mundo, y sigue extendiéndose rápidamente. Fueconcebida originalmente como sistema de tratamiento para todo tipo de enfermedades, pero su éxito en el campo de las lesiones óseomusculares agudas ha dado lugar a la creencia popular de que éste es su único campo de acción. Y esto es muy grave porque, como tantas otras ciencias marginales, la osteopatía es capaz de ayudar al cuerpo a recuperarse de sus propias enfermedades de forma natural, sin la ayuda de drogas potencialmente peligrosas.