El cobre y otros minerales

El folklore de muchos países recomienda utilizar brazaletes, anillos y collares de cobre para aliviar los dolores producidos por la artritis reumática. Según este mismo folklore, la utilidad dcl cobre en dichas dolencias se presenta tanto en los animales como en los seres humanos.

Como tantos otros remedios populares, la aparente eficacia del cobre ha tenido muy poca aceptación por parte de la mayoría de los medios científicos, especialmente por la profesión médica. Sin embargo, durante los últimos años se han ido acumulando pruebas que sugieren que estas creencias en la terapia a base de cobre pueden estar bien fundadas.
En 1974, un informe aparecido en la revista ldedical News describía las propiedades antiinflamatorias de un producto químico en el que se enlazaba al cobre con la aspirina (ácido acetilsalicílico) o ácido salicílico (la inflamación es la causante del dolor en los pacientes de artritis reumática). Después surgió la sospecha de que el cobre de un brazalete o de un anillo pudiera combinarse con un producto químico del sudor, posiblemente un aminoácido, y penetrara en la piel y en el sistema arterial para llegar a la parte inflamada.

El profesor W. R. Walker, de la universidad de Ncwcastle, aceptó el desafío, y en un primer estudio realizado con pacientes que sufrían artritis reumática y llevaban brazaletes de cobre des;ubrió que el peso de los brazaletes disminuía unos 40 miligramos por mes, pérdida de peso que no podía deberse a la abrasión de los brazaletes. Posteriores experimentos del profesor Walker mostraron que el cobre puede disolverse en el sudor huII1<1no. Además, demostró que un producto en el que están entrelazados cobre y glicina, aminoácido natural, puede penetrar la piel du un gato. Aunque esto aún no ha sido verificado en seres humaIIOS, parece que la terapia con cobre ha dejado de pertenecer al tiempo del folklore.
 

Arcilla y lodo

Durante milenios la tierra ha sido utilizada con fines curativos, es que Hipócrates, Dioscórides, Avicena y Galeno hicieron maravillas con tratamientos a base de arcilla. Sin embargo, los grandes poderes curativos de la arcilla tan sólo pueden explicarse parcialmente mediante su composición química. Los iones negativos de la arcilla pueden atraer y absorber toxinas provistas de iones positivos. La arcilla puede eliminar la toxicidad del agua contaminada ; además, tiene propiedades tanto antisépticas como antibióticas y favorece la curación de heridas, incluso en el caso de heridas ulceradas. El catarro intestinal, la hiperacidez gástrica, las úlceras, las llagas y la disentería responden positivamente al tratamiento con arcilla.

El tratamiento con arcilla debe acompañarse de una dieta vegetariana, precedida usualmente por un ayuno o una dieta especial de eliminación, a fin de que tenga efectos óptimos. La arcilla también tiene una mejor acción sino se la combina con ningún otro medicamento. Sólo debe emplearse arcilla virgen, es decir, que no haya sido utilizada anteriormente.
Para hacer un ungimiento, se deja la arcilla remojando en agua durante unas cuantas horas, luego se elimina el líquido, así como cualquier otra sustancia extraña, y finalmente se añade zumo de limón y un extracto acuoso de hierba de San Juan. Este ungiiento puede aplicarse a las úlceras, irritaciones, etc. Se puede elaborar un útil ungiiento óptico empleando un extracto de eufrasia en lugar del zumo de limón.
Para hacer una compresa, se mezcla la arcilla con agua caliente hasta que forme una pasta y luego se envuelve con un trapo o una sábana. La compresa se coloca sobre la parte en tratamiento y se cubre todo con una manta o unas toallas.
Los baños de lodo también son terapéuticos y sirven para tratar muchas dolencias, especialmente para los problemas de la piel. Algunos tipos de lodo tienen un valor especial para el tratamiento de dolencias específicas.