Biorritmos: el cuerpo y los ciclos de la vida

El cuerpo y sus mareas

Todas las formas de vida terrestre son afectadas por ritmos o ciclos, y los seres humanos no somos una excepción. En nuestra vida, el ciclo más importante es el día, que hemos dividido en 24 horas.

El corazón, los pulmones, la temperatura y la presión sanguínea muestran periodicidades que están contenidas en el ciclo de 24 horas; algunas de nuestras funciones físicas, incluso, mantienen ciclos regu

lares aún cuando nos vemos privados de puntos de referencia horarios, como han demostrado experimentos efectuados en bunkers subterráneos y en la luz solar constante del verano ártico.

Los ciclos que abarcan un período de tiempo superior a un día se llaman ultradianos. El ciclo ultradiano más importante es el mes, o más bien los meses, ya que la órbita cambiante de nuestro satélite, la Luna, crea cinco ciclos diferentes, cuya duración oscila entre 27,21 y 29,53 días. El primero es el tiempo transcurrido entre dos Lunas llenas, equivalente a una órbita de la Luna con respecto al Sol. El último equivale a una órbita lunar en relación con el plano orbital TierraSol.

De especial interés es el mes de 27,55 días, que marca el tiempo entre los perigeos lunares, momentos en que la Luna está más cerca de la Tierra. Esta Luna llena provoca un efecto gravitatorio visible en las mareas terrestres y, como veremos, también afecta a las "mareas" de la conducta humana.

El ciclo menstrual femenino es un claro ejemplo de período ultradiano, y su vinculación con la Luna se ha dado por sentada desde hace mucho, aunque la relaCÍón exacta de causa y efecto no ha sido establecida. Ahora se cree que la duración promedio del ciclo menstrual está más cerca del mes de 29,53 días. En su clínica de los Estados Unidos, el doctor Edmond Dewan ha conseguido regular con notable éxito los ciclos de sus pacientes por medio del simple sistema de hacerlas dormir con la luz encendida durante las noches decimocuarta y demicoséptima de su ciclo. De hecho, les proporcionaba una Luna Bena artificial.

Sin embargo, en la actualidad, el ciclo menstrual difícilmente se halla vinculado con el de la Luna. De modo que si existe un ciclo biorrítmico emocional de 28 días, su causa está en otro sitio. No puede tratarse de la Luna, porque ninguno de sus meses es de 28 días exactos. La misma. objeción se aplica al biorritmo físico de 23 días y al intelectual de 33, identificados por los primeros teóricos de los biorritmos. ¿Qué podría causarlos?

Resulta claro que los ciclos corporales se adaptan al periodo de 24 horas, pero no existe ninguna causa natural obvia para ciclos de 23, 28 o 33 días. Algunos adscriben esos supuestos ciclos ultradianos a actividades no especificadas de células o de glándulas, pero eso no es una explicación. Además, el ciclo menStrual el ciclo emocional de 28 días varía mucho de un individuo a otro, igual que sucede con muchos de los ciclos ultradianos y circadianos (es decir, de 24 horas). Por lo tanto, sería sorprendente que todos los seres humanos contuvieran tres reguladores internos que no fueran afectados a lo largo de toda la vida por ningún estímulo externo.

El mújol, pez de las costas californianas, debe su vida sincronizada con las fases lunares. Por ejemplo, pone sus huevos durante las tres primeras horas posteriores a la marea viva.