Aplicación de ventosas

La forma más antigua de aplicación de ventosas probablemente sea el beso, pero existen datos de que los antiguos chinos utilizaban cuernos de animales: éstos se aplicaban sobre la piel, se succionaba el aire por el otro extremo y luego se tapaba el agujero con el dedo. Actualmente esta aplicación se lleva a cabo utilizando ventosas de cristal o de metal, e incluso una máquina que produce una presión negativa mediante bombeo.

En la acupuntura tradicional se sigue utilizando la aplicación de ventosas: se queman hierbas o algodón empapado en alcohol dentro de la ventosa, luego se coloca la ventosa. sobre la piel, procurando que los bordes no estén calientes. A medida que se enfrían, dentro de la ventosa se crea un vacío parcial que atrae la piel hacia el interior de la ventosa. Este tratamiento es muy útil para la congestión dolorosa, la bronquitis, el asma, la pulmonía, la pleuresía, los furúnculos, las hinchazones, el reumatismo y las dolencias artríticas. Se pueden aplicar ventosas a la columna vertebral colocándolas sobre las protuberancias vertebrales. Por lo general, esto se hace utilizando varias ventosas: se va cambiando la posición de la superior trasladándola a la base de la columna a intervalos regulares, hasta que se haya cubierto toda la columna.

Normalmente, las ventosas permanecen en una misma posición durante unos cinco o diez minutos. La aplicación de ventosas en el pecho requiere que se las coloque sobre toda la zona, así como sobre el plexo splar y a lolargo de ambos costados del abdomen. Si se lubrica la piel con un poco de aceite, la ventosa puede moverse a lo largo de los músculos. La aplicación de ventosas puede utilizarse para aliviar la migraña y otros dolores de cabeza: primero se atraviesa la piel con una aguja especial de acupuntura y luego se aplica la ventosa, lo cual produce una sangría.