Terapias físicas y meridianas

 Acupuntura, técnica meridiana por excelencia

 

Hace miles de años, en China alguien se dio cuenta de que los soldados heridos por flechas a veces sanaban de enfermedades que habían padecido durante años. De ese modo empezaron a sospechar que si se penetraba la piel en ciertos puntos, las enfermedades aparentemente se curaban. También observaron que el tamaño de la herida no importaba; sólo su localización y su profundidad. A partir de entonces, los chinos copiaron los efectos de las flechas perforando la piel con agujas.

Los escritos sobre acupuntura se remontan a 4.500 años de antigiiedad, cuando se publicaron 34 libros que se conocen como el Nei Ching, colección que tardó más de 1.500 años en ser completada, y cuyo último capítulo se escribió hace aproximadamente 3.000 años. Gran parte de la medicina tradicional china se basa incluso actualmente en la sabiduría contenida en estas obras, que incluyen la acupuntura, la dieta, la manipulación y el masaje, la hidroterapia, la fitoterapia, la terapia solar, la eólica, y el ejercicio físico.

En «Las biografías de Pien Chueh y Tsang Kung» una narración del Shi Ji (archivos históricos) escrita por Szuma Chien, historiador de la Dinastía Han (206 a. C. al 220) se describe cómo Pien Chueh, un médico famoso, liberó del estado de coma a un paciente aplicándole agujas de acupuntura. Pien Chueh se encontraba en el Estado de Kuo cuando se enteró de que el príncipe había caído en coma aquella misma mañana y se temía por su vida. Pien Chueh se apresuró a ir a palacio, donde ya se estaban llevando a cabo los preparativos del funeral. Examinó cuidadosamente al paciente y diagnosticó un estado de coma. A continuación le aplicó la acupuntura, y al cabo de poco tiempo el príncipe pudo incorporarse. Pien Chueh le recetó infusiones durante veinte días, y el príncipe se recuperó completamente.

Las primeras agujas de acupuntura de las que se tiene referencia estaban hechas de piedra, y eran descritas como «perforadores o taladros de piedra». En el Stan Hai Jing (libro de las montañas y los mares), escrito hace más de dos mil años, puede leerse el siguiente pasaje: «En las montañas Kaoshih existen ricos depósitos de jade, bajo los que se puede encontrar una piedra adecuada para la fabricación de las agujas». En el Canon de medicina está escrito: «En la región oriental, el mejor sistema para tratar todos los [ ... ] abscesos es utilizar una pequeña astilla o aguja puntiaguda». En el neolítico, los chinos ya utilizaban agujas de hueso y bambú, pero con el descubrimiento de los metales, las agujas de acupuntura se elaboraron con hierro, plata y diversas alea.ciones de metales. Hoy se utilizan agujas de acero inoxidable tratado.

En un principio se pensaba que el metal mismo era el origen de las curaciones. Más tarde quedó establecido que no era el metal lo que producía el efecto curativo, sino el método de aplicación. Gradualmente se descubrió que ciertos puntos del cuerpo afectaban y controlaban determinados órganos, y que mediante la aplicación de las agujas, estos órganos podían verse afectados y, en caso de padecer alguna enfermedad, curarse.

La acupuntura se basa en la teoría de que en el cuerpo existe una doble corriente de energía llamada Yin y Yang, y que ésta forma parte de un concepto general de energía conocido como Chi o fuerza vital. Estas energías se expresan en todas las cosas del universo: el día y la noche, la elasticidad y la contracción, el calor y el frío, la vida y la muerte, etc. Todo tiene una fuerza opuesta, pero esta oposición por su propia existencia es a su vez complementaria.

Existen veintiséis circuitos principales o meridianos, y cada uno está relacionado con una función o un órgano diferente del cuerpo. El estado de estos meridianos puede valorarse tomando los dos pulsos radiales, que se perciben en el antebrazo, muy cerca de la muñeca.

La condición del Yin y del Yang y el estado de los diferentes sistemas del cuerpo pueden valorarse antes de que se hayan manifestado los síntomas. Tradicionalmente se conocen unos ochocientos puntos de acupuntura, pero continuamente se descubren puntos nuevos. En una situación de, enfermedad se produce una ruptura en el proceso energético del cuerpo, y las corrientes de energía ya no guardan equilibrio entre sí. A menudo, algunos puntos provocan dolor al ser apretados: son los puntos relacionados con la dolencia a tratar. Para tratar la enfermedad es preciso rectificar cualquier desequilibrio en el flujo energético. Al perforar la piel en ciertos puntos se estimula o se disminuye la corriente de energía, con lo que se altera su equilibrio dentro del cuerpo a fin de restablecer el equilibrio general de las funciones del organismo.

El acupuntor tradicional evalúa la condición de los meridianos tomando los pulsos de la arteria radial. En caso de enfermedad, los pulsos se alteran y puede percibirse una amplia variedad de tensiones diferentes: demasiado dura, llena o quieta; demasiado activa o demasiado pasiva. El acupuntor experimentado puede distinguir cientos de variaciones diferentes de los pulsos. De ahí que conozca cuáles son los meridianos que se tienen que equilibrar, y que utilizando uno de los muchos métodos de tratamiento, sepa exactamente qué puntos debe perforar. Una vez localizados los puntos exactos, inserta las agujas dentro de la piel a profundidades que varían según el punto y la dolencia a tratar. Las agujas permanecen insertadas durante un tiempo que puede durar desde unos segundos a varios minutos. En ciertos casos se aplican unas agujas diminutas especiales, que se dejan durante dos o tres semanas. El tratamiento casi no produce dolor y frecuentemente va seguido de una sorprendente disminución de los síndromes de la enfermedad.

Las afecciones que pueden tratarse con éxito incluyen la migraña, la jaqueca, las úlceras y los trastornos digestivos, el lumbago, la artritis, la fibrositis, la neuritis, la ciática, el reuma, la dermatitis, los eczemas, la psoriasis y otras afecciones de la piel, la hipertensión, las depresiones y los estados de ansiedad, el asma, la bronquitis y muchas otras.
Un profesor coreano, Kim Bong Han, ha demostrado fotográficamente que los meridianos son un sistema fisiológico separado de los demás sistemas. También ha demostrado que los meridianos contienen los ácidos ribonucléicos DNA y RNA, dos sustancias fundamentales para la vida y la reproducción.

Uno de los adelantos más importantes fue la introducción de la electropuntura: un contador indica la reducida resistencia de la pel sobre los puntos, y una célula fotoeléctrica señala el momento en que el médico se encuentra sobre estos puntos. Los estados del Yin y el Yang también se valoran mediante electroacupuntura, y el tratamiento se aplica profiláctica y terapéuticamente, según el estado del desequilibrio de Chi.

La acupuntura como anestesia empezó a utilizarse en 1958, en especial para evitar los dolores posoperatorios. Ese mismo año, la acupuntura fue introducida con éxito como anestesia en las amigdalectomías, y los pacientes aseguraron no haber sentido ningún dolor durante la operación; además, no sufrieron ninguno de los efectos nocivos de la anestesia química. La técnica se extendió entonces a la extracción dental, la tiroidectomía y la herniotomía. Después de muchas investigaciones y experiencias prácticas en las clínicas, los acupuntores chinos dieron a conocer sus descubrimientos y, a partir de 1959, se realizaron intervenciones quirúrgicas mayores, en el cuello, el pecho, los miembros, el abdomen y el cerebro. Puesto que el paciente se halla del todo consciente durante la operación, puede cooperar y responder a las preguntas e instrucciones del cirujano. La práctica clínica ha demostrado que el método es seguro, sencillo y no provoca trastornos fisiológicos.
Actualmente, en muchos hospitales de China se emplea en pacientes de todas las edades la acupuntura como anestesia. Su eficacia ha quedado demostrada en más de cien tipos de intervenciones, incluyendo la cirugía cardíaca. Al irse perfeccionando, esa técnica de anestesia ha ido reduciendo el número de puntos utilizados. Por ejemplo, si originalmente se utilizaban más de ochenta puntoS ,en la neumonectomía, ahora bastan cuatro, y a veces incluso dos.

En China hay más de un millón de médicos que practican la acupuntura; en el Japón hay unos sesenta mil, y en todo el Oriente suman, en total, unos tres millones. En los hospitales de Francia y Alemania, la acupuntura está incluida en los programas sanitarios de la seguridad social, yen Rusia se enseña en varias universidades. De hecho, casi no hay ningún país en el mundo en el que no se reconozca su eficacia.

Sabido es que los médicos combinan los métodos tradicionales y técnicas occidentales modernas, se están realizando  nuevos adelantos continuamente.