Métodos de diagnosis

Diagnosis del iris

La diagnosis del iris, o iridología, es la diagnosis de las enfermedades basada en la observación del iris. La observación médica del ojo es tan antigua como la medicina misma, y ya encontramos referencias sobre ella en las obras de Hipócrates y de Filipo. En 1670, Meyens publicó su Chiromatica Medica, donde describe las diferentes señales del iris y su relación con las enfermedades.

Von Peczely estableció que las diferentes señales en el iris podían estar relacionadas con diferentes enfermedades orgánicas, y que localizando estas señales es posible relacionar la enfermedad con un órgano específico. El más importante de todos los investigadores sobre la diagnosis del iris fue Pastor Felks (18561926), quien aportó los adelantos más significativos.

En primer lugar hay que adoptar un sistema de división del iris previamente acordado, pues de lo contrario no se podrían anotar y diagnosticar con exactitud los resultados. El iris se suele dividir en zonas radiales y circulares:

División radial.
La más práctica es dividir el iris en minutos, de 1 a 60, que corresponde a la de un reloj normal.

División circular. Consiste en dividir el iris mediante dos círculos concéntrico s, empezando por la pupila hasta llegar al borde exterior. Cada una de estas tres zonas principales se divide, a su vez, en dos zonas menores. Estas zonas circulares representan sistemas y aparatos específicos, pero a continuación es necesario definir exactamente la posición de los órganos individuales. Esto se consigue dividiendo el iris en dieciséis segmentos, al trazar unas Ifneasque van del borde exterior del iris a la pupila. Así, combinando las secciones radiales, circulares y segmentales, el iris queda dividido en noventa y seis pequeñas áreas. Empleando .est( si slema, se podrán ir archivando los resultados obtenidos en las diversas observaciones del iris, de forma que estos datos puedan Nur utilizados por todos aquellos que empleen, el mismo sistema divisorio.

La primera zona circular mayor (a partir de la pupila) reflejae los órganos de la digestión. En la primera zona menor se encuentra el estómago, y en la segunda zona menor, los intestiIIlIM. La segunda zona mayor contiene los órganos motores, y los du lIsimilación y de eliminación a través de los riñones. La tercera menor muestra los vasos sanguíneos y linfáticos, y la cuarta zona menor, el sistema muscular. La tercera zona mayor contiene los órganos de sustento y utilización del cuerpo, la quinta zona menor contiene el sistema óseo, y la sexta zona menor, la piel.

Los tres colores básicos del iris son azul, gris y castaño. La presencia local de «manchas tóxicas», en forma de áreas de pigmentación oscura, puede observarse ocasionalmente en los ojos azules o grises. El cambio de azul a castaño puede tener lugar en un solo ojo o incluso en parte de un ojo. Los cambios en el color del iris son significativos si tienen lugar después de una enfermedad orgánica.
El examen del iris debe realizarse con la pupila contraída, empleando un foco de luz fuerte y una lupa. En la actualidad se dispone de microscopios binoculares que llevan incorporada una pantalla de video de circuito cerrado. Este aparato permite inmovilizar la imagen en la pantalla, con la consiguiente comodidad para su observación, aparte de evitar molestias al paciente.
En el iris existen tres señales fundamentales de enfermedad: coloraciones no naturales; manchas blancas, oscuras y negras en forma de puntitos o de líneas radiantes; y anillos contráctiles. Las manchas blancas representan una inflamación o estimulación excesivas, mientras que las manchas oscuras indican una estimulación deficiente y una función reducida. Las manchas negras representan la pérdida de alguna sustancia. Las manchas de color o «manchas tóxicas» están relacionadas con el tipo de pigmentación depositada.
He aquí algunos ejemplos de enfermedades que pueden ser diagnosticadas:

Enfermedades del hígado. El hígado está situado entre los minutos 37 y 40 en la sexta zona menor del iris derecho. Así, la presencia en esta zona de nubes o jirones blancos o amarillos indica inflamaciones del hígado.
El corazón. Puede observarse en la segunda zona mayor del iris izquierdo entre los minutos 10 y 15, Y entre los minutos 45 y 50 en el iris derecho. Las lesiones en las válvulas del corazón se manifiestan en forma de tres puntos negros en la parte supe. rior del área correspondiente al corazón.
Los riñones. Las señales que corresponden a este órgano están situadas entre los minutos 28 y 30 del iris derecho, y en el iris izquierdo entre los minutos 30 y 32, en la cuarta y quinta zonas menores. Si hay señales en ambos riñones, esto indica que el sistema sufre una insuficiencia funcional. Las enfermedades de los riñones suelen afectar sólo a un riñón, como es el caso de la nefritis. Entonces se observan pequeñas manchas blancas, en forma de nubes o jirones, en el área de los riñones. Al tiempo que la condición se vuelve crónica, las manchas se van haciendo más amarillas.
Desórdenes de la columna vertebral. Pueden observarse en el iris derecho entre los minutos 18 y 20, Y en el iris izquierdo entre los minutos 37 y 45, en la quinta zona menor. Las manchas blancas indican una inflamación, mientras que las líneas blancas que se extienden hacia fuera, desde la corona del iris, indican una lesión en los discos intervertebrales.
Aunque la diagnosis del iris no es una ciencia nueva en absoluto, cada vez son más numerosos los médicos ortodoxos que la practican. Esencialmente se trata de un procedimiento sencillo que cualquier médico con agudos poderes de observación puede utilizar eficazmente. Para aquellos que tengan una mentalidad abierta, la diagnosis del iris puede significar un nuevo recurso, rápido, seguro y eficaz, muy útil para mejorar un diagnóstico.