Funciones y construcción de modelos de pirámides

PIRÁMIDES AFILADORAS

 

. Las pirámides pueden emplearse para conservar el filo de las hojas de afeitar (tanto las de
de 1 filo como las de dos filos), así como de cuchillos domésticos y tijeras. Se han comunicado incluso buenos resultados de experimentos en que se empleó la pirámide para conservar los filos del cabezal de una máuina de afeitar eléctrica.

De hecho, incluso es posible restaurar los filos de hojas de afeitar y otras herramientas de corte muy gastadas, aunque en este caso el proceso resulta muy largo¡ el instrumento en cuestión debe dejarse cuatro meses dentro de la pirámide, por lo menos, sin tocarlo en absoluto.

Si el lector desea llevar a cabo por su cuenta un experimento para establecer si es verdad o no que la pirámide prolonga la duración de los filos, no precisa más que una pirámide, una hoja de afeitar y una considerable dosis de paciencia.

Póngase una hoja de afeitar nueva en la pirámide. Para un mejor resultado, debe colocarse horizontalmente a 1/3 de la altura y con los filos mirando, respectivamente, hacia el este y el oeste. Déjese reposar dentro de la pirámide una semana por lo menos. Después de esto puede usarse dicha hoja para el afeitado. Siempre que la hoja sea devuelta al interior de la pirámide después de haber afeitado, colocándola exactamente en la misma posición que tenía durante el primer periodo de acondicionamiento, para
conservar el filo. A lo largo de los primeros cuarenta a sesenta días de uso es probable que fluctúe bastante la calidad de la hoja, al menos según el criterio de apreciación subjetiva, Sin embargo, después de este período inicial la calidad se estabiliza y normalmente permanecerá constante para doscientas afeitadas más, como mínimo.
 

Aplicaciones con semillas

La mitad de un paquete de semillas se colocarán debajo de la pirámide, dispuestas en hiladas de norte a sur, y deberán permanecer así dos semanas por lo menos. Luego se plantarán dichas semillas y también las demás, no expuestas al tratamiento, procurando hacerla en iguales condiciones. Es preciso identificar cuidadosamente cada grupo de semillas. Mediante una observación cuidadosa de la velocidad con que crecen las plantas de cada semillero, el lector podrá sacar sus propias conclusiones en cuanto a la eficacia de la pirámide en este tipo de aplicación.

En lo que se refiere a las plantas domésticas, la pirámide tiene dos usos de particular interés práctico. Para que dichas plantas puedan beneficiarse del poder de la pirámide, una posibilidad consiste en emplear ésta como lugar donde almacenar el recipiente de agua destinada al riego. El agua corriente de grifo debe reposar al menos una semana debajo de la pirámide, antes de utilizarla para regar las macetas. El lector probablemente descubrirá que de esta manera se acelera el crecimiento, como si se hubiese añadido al agua un fertilizante. Algunos informantes comunican un rápido incremento de la floración. Numerosos experimentos sugieren que el agua almacenada debajo de la pirámide experimenta un cambio que, pese a no ser detectable por el análisis químico, no sólo favorece el crecimiento de las plantas sino incluso ayuda a que las semillas germinen más pronto además dan lugar a plantas más resistentes y robustas.

Otro empleo de la pirámide en aplicaciones de jardinería consiste en favorecer el arraigo de los esquejes. Parece ser que los esquejes expuestos a la acción de la pirámide arraigan con más rapidez que bajo las condiciones normales. Por otra parte, la proporción de esquejes malogrados es inferior, tanto en cultivo hidropónico como en la tierra. Para comprobar la eficacia de este procedimiento de arraigo es suficiente poner un esqueje en un recipiente con agua; luego se coloca el mismo en la pirámide. Al cabo de un lapso breve, el esqueje presen

tará un considerable sistema de raíces. Entonces puede sacarse de la pirámide a fin de ponerlo sin más demora en maceta. En lo sucesivo, el riego con agua tratada por reposo bajo pirámide puede mejorar aún más el desarrollo del esqueje ya trasplantado.

En el campo de la electrónica, los técnicos han descubierto que cuando se sintoniza un receptor de onda media entre dos estaciones, pasando cuatro o cinco centímetros del extremo de un cable conectado a la toma de antena por el vértice de un modelo de pirámide, al colgar ésta sobre otra pirámide sale del parlante un ruido parásito de anormal intensidad. Cuando la pirámide

superior se desvía de la vertical (respecto de la inferior unida a la antena), la intensidad de los ruidos disminuye progresivamente, hasta desaparecer cuando la distancia es suficiente.

Así pues, las pirámides emiten señales electrónicas; algunas personas imaginativas se han animado a experimentar en base a este descubrimiento, con sorprendentes resultados prácticos. Con una pirámide de aluminio, por ejemplo, han obtenido una antena para televisión y radio en frecuencia modulada. Esto se consigue fijando los extremos de los cables de antena de radio o televisión a sendas pirámides por medio de un tornillo; hecho esto el conjunto se cuelga sobre el aparato receptor.

Construcción de modelos de pirámide
 

La construcción geométrica exacta de la pirámide se funda, como hemos visto, en cálculos donde intervienen números irracionales. Estos números son aquellos que se expresan en forma de fracciones; cuya parte entera va seguida de infinitos guarismos, sin que éstos se repitan periódicamente. Los dos números irracionales que aquí nos interesan son Pi y Phi, en donde Pi (re) =3,14159 ... y Phi (4)) = 1,618 ... El número Phi también se conoce como la Sección Aurea de la pirámide, que determina las proporciones a Incorporar en la construcción de la misma. La base de la pirámide es un cuadrado, y los lados triángulos isósceles. Si asignamos el valor unidad a la mitad de la base, la altura de ésta (apotema) será igual a Phi. En cuanto a la altura perpendicular desde la cúspide hasta la base de la pirámide, es igual a la raíz cuadrada de Phi. Por otra parte, el número Phi expresa también el área de cada lado. Dejamos la verificación de todas estas relaciones a quienes se consideren fuertes en matemáticas. Los números Phi y Pi se relacionan entre sí.

Se observará que cada cara de la pirámide tiene una inclinación de 51 grados, 51 minutos y 10 segundos.
La elección del material parece muy importante para la construcción de un modelo de pirámide destinado a aplicaciones experimentales. Dicho material debe ser de constitución homogénea. Puede usarse, por ejemplo, el cartón prensado, pero no el cartón ondulado; la madera natural, pero no los tableros de fibra aglomerada o contrachapados; el tablero de estireno, pero no el estireno expandido (styrofoam; styropor).

Metodo
Si sus aptitudes mecánicas se hallan limitadas por no disponer de instrumentos para el trazado, puede construir la pirámide de un modo muy sencillo tomando cuatro hojas de cartón; con tina regla y un lápiz, dibuje sobre el cartón un triángulo isósceles cuyos lados iguales S guarden con la base B una razón como de 1 a 1,051.
Por ejemplo, si desea construir una pirámide de unos 25 cm. de altura, necesitará cuatro piezas cuadradas de cartón, de 40 centímetros de lado. Ponga dos reglas, una en cada esquina de la base, y marque el punto donde esas dos reglas se cruzan cuando se toma una distancia de 38 cm. Otro posible método sería minimizar un compás de tamaño bastante grande, para que sus puntas puedan abarcar los 40 cm. por lo menos. Tome con el compás la distancia de 38 centimetros y, tomando centro en los dos extremos de la base del cartón, trace dos arcos que se corten. El punto de intersección representa el vértice superior del triángulo. Dibuje los lados desde dicha intersección hasta los dos extremos. Recorte los triángulos iguales dibujados en los cuatro cartones y péguelos para formar su pirámide.

 

Instrucciones:

1. Determine la altura de la pirámide que desea construir.

2. Busque el número que, multiplicado por uno de los números de la tercera columna, le proporcione la altura deseada. Supongamos, por ejemplo, que se trata de fabricar la pirámide de 25 cm. de altura. 5 cm,

multiplicados por 5 dan 2 S cm. Por consiguiente, nuestro multiplicador es cinco y la linea de la tabla que nos interesa considerar es la última.

3. Multiplique ahora por cinco los números de las columnas primera y segunda (8 cm. y 7,6 cm).

4. De este modo hemos determinado que una pirámide de aproximadamente 25 cm. de altura debe tener una base de 40 cm. y lados (que serán las aristas del a pirámide una vez construida) de 38 cm.