CÓMO DEFENDERSE DE UN TRABAJO DE MAGIA

Si por alguna razón pensamos que somos víctimas de un trabajo de magia, veamos si tenemos alguno de los siguientes síntomas:

Se rompen cosas en la casa se despierta por la noche sintiendo que hay una presencia extraña¡ siente temblores; se producen enfermedades o accidentes en seguidilla en la familia o entre los amigos íntimos; se despierta fatigado y con dolor de cabeza sin causa alguna; tiene brotes alérgicos repenti dos a determinada hora, todos los días padece un súbito "bajón"; se siente angustiado sin razón aparente alguna (pérdida de energía).

Los hechizos mágicos producen heridas en el aura de las personas} y por ellas se escapa la energía vital.

Un vaso de agua con unos granos de sal en la mesa de luz} colocados por la noche en la mesa de luz} ayudarán a limpiar el ambiente. Al despertarse el líquido deberá arrojarse fuera de la casa:

Además se debe pedir protección a los ángeles mediante la oración. Aunque la magia utilizada sea poderosa, no podrá dañar a la persona que no debilite su energía astral.

El mal siempre regresa a quien lo emite, por eso es que hay que mantener siempre una actitud positiva; principalmente} no hay que sentir miedo. No se deben usar ropas oscuras} los colores más convenientes son el blanco, el azul, el verde o el rojo.

Si se sabe o se sospecha firmemente quién es el autor del maleficio, es conveniente prestarle un servicio al que no pueda renunciar. Devolver un bien a un mal es una inmejorable ayuda para el maleficiado.

Cuando el maleficio es grave y se perciben los ataques de la magia negra, los conjuros comunes no alcanzan a neutralizarlos. En esos casos se debe recurrir a un sacerdote para que éste practique un exorcismo que lo libere de las fuerzas demoníacas.
 

Como proteger el hogar

Existen numerosos métodos para ahuyentar las malas ondas y cortar los trabajos de

magia negra. Para realizar estas técnicas se debe tener en cuenta:
 Vestirse de blanco o con colores claros.
Pedir permiso a Dios.

Se debe pedir con mucha fe y ponerse bajo su protección o la del santo del que sea devoto.
La casa no debe tener otras personas en el momento de la "limpieza”.
La persona que realice la tarea debe llevar una cruz, medalla o estampa de San Jorge.
 Los pies deben estar descalzos.
habitación de la casa. Una vez que se ha recorrido toda la casa, se echan los restos del carbón y de los granos de incienso en el vaso con agua, luego se tira todo en la calzada, no en la vereda ni en el interior de la vivienda.

Dos VELAS

Se enciende una vela roja en la puerta de entrada de la casa, sobre el lado izquierdo. En el lado derecho se enciende una vela blanca y a su lado se coloca un vaso con agua. Invocando al santo, se enciende, de atrás hacia adelante (desde la Última habitación basta la puerta de entrada) Una vela roja y una blanca en cada ambiente. Mientras se realiza esta tarea, se pide que se retire el mal de la casa y que todo retome su curso normal. Se dejan consumir las velas Si no se pudiera esperar, se deben apagar con los dedos, nunca soplar, se coloca todo, también el vaso con agua, en una bolsa de plástico y se saca de la casa, transportando la bolsa a siete cuadras, dejándola cerca del cordón de la vereda. Durante siete días no se debe pasar por el lugar.

DIENTES DE AJO

Tomar siete dientes de ajo grandes y que estén enteros.  Enhebrarlos con hilo de algodón rojo formando una sarta. Mientras se realiza esto, agradecer a Dios v a la Naturaleza que nos brinda la protección del ajo. Una vez hecho esto, se lo cuelga en una ventana que mire al oeste, o cerca de ella, pues generalmente las agresiones entran por este punto cardinal. Es necesario que no les dé el sol directamente.

 

GOMA DE ALCANFOR y nuez MOSCADA

Se utilizan: una cucharadita de goma de alcanfor en polvo, una cucharadita de nuez mascada y una cucharadita de hojas secas de arrayán en polvo.
Se mezclan bien estos ingredientes y se forman bolitas pequeñas. Se prenden carboncitos en el incensario y se queman dos bolitas por cada carbón. Se
 

recorre toda la casa sahumándola bien con este humo. Si es necesario, puede repetirse la operación una vez por semana.