LA BRUJERÍA MODERNA

Las brujas requieren de las fuerzas del mal para combatir a las del bien. Por ejemplo, muchas ayudan a las humanos curando sus enfermedades; lo que la bruja desea es "arrastrar almas al infierno", tal como se lo exige su amo, Satanás.

En la actualidad, la brujería "doméstica" ha proliferado de manera creciente, cosa que muchos ignoran.
Para contrarrestar este embrujamiento siempre se intentó utilizar otros poderes maléficos más potentes.
El procedimiento más usual para saber si un enfermo sufre el mal de ojo consiste en colocar en su cabeza un plato con Aceite, sobre el que se echan unas gotas de agua. Si el agua se va al fondo o queda en el borde del plato, existe el maleficio. Una serie de invocaciones lo alejarían. Debe pedirse la intervención de Satanás, si Dios lo permite. Una cuestión que se plantea en demonología es el saber si el diablo ayuda a la bruja o si todos los poderes de la brujería no son más que fenómenos para psicológicos.
Para protegerse de las brujas se pueden usar estos procedimientos:
Llevar un collar de ramas de muérdago o dientes de ajo. Clavar sobre la puerta herraduras de caballo, colas de lobo o espolones de gallo. Llevar rosarios, medallas, cruces, etc.

El signo de la cruz.
El agua bendita.
El humo de incienso.
Usar, en forma de colgante, azabache, piedras.

Manos de coral.
 
Colocar tijeras abiertas a los pies de la cama.

EL SABBATH O AQUELARRE

La manifestación más importantes del culto satánico ha sido y es el sabbath o aquelarre. Se trata de una reunión de brujos y brujas presidida por Satanás o un representante.

En estas reuniones se profanaba lo divino y se realizaban4toda clase de excesos sexuales. Se concluía con una misa negra, la cual se celebraba (y se celebra) para exaltar los ritos satánicos. Los brujos se reunían en un claro del bosque iluminando la escena con una gran hoguera Y cantidad de cirios negros. Entre las prácticas sexuales se incluían las homosexuales Y aberraciones como la zoofilia.

Muchas veces el demonio no asiste "en persona" a este tipo de celebraciones, pero las observa a distancia desde el infierno.

En la actualidad estas ceremonias no suelen realizarse en claros de bosque iluminados por la luna, sino en suntuosos salones de populosas ciudades, en fiesta abundantemente regadas con alcohol y drogas de todo tipo.
Según Haas Krofer, en su obra "Hechizos Y Sortilegios", el sabath o aquelarre consta de trece pasos.

Invocar a Satán y los Nombres Infernales. Deben ser leídos por el oficiante en voz alta. Todos los participantes repetirán los nombres.