Reencarnación de las almas y las vidas futuras

El camino del alma

La fecha básica para nuestra desencarnación está basada en aquello que nuestra alma viene a hacer aquí. Esto se ve a un nivel en donde el tiempo Y el espacio no existen como existe aquf la mente humana. Si podemos observar nuestro paso por esta dimensión desde una dimensión superior a la habitual, el cuadro es más claro. Quien nos ve es el alma y las energías que guían esa alma que encarna. Ve todo el proceso que el alma va a desarrollar en esta encarnación, todas las posibilidades, todas las oportunidades. Allí se componen los cuerpos, se preparan los ambientes en los cuales esa alma va a encarnar, donde esa alma va a ser formada Y educada, a las demás almas que aquel alma va a encontrar aquí en la Tierra todo eso está preparado.

A una cierta altura, cuando el Yo superior agota todas esas posIbilidades Y necesita nuevos vehlculos, porque esos ya no son adecuados, es la fecha fijada para desencarnar.

A pesar de que esa fecha Y ese cuadro son básicos para la mayoría de las personas que están en el camino espiritual y no cambian, algunas situaciones si quedan dependiendo de nuestro libre albedrío. En una vida, en una encarnación, a pesar de haber ya un destino básico, existen ciertos puntos en los cuales el destino es transformable.

Existen puntos en la vida también ya previstos antes de que entremos en el momento facultativo, en el que nos será posible determinar cuál dirección imprimir a nuestros procedimientos. Dependen de nuestro libre albedrío, de lo qu hacemos, de nuestras elecciones.

Esta libertad nuestra para decidir también está prevista en nuestro destino en un orden mucho mayor de lo que nosotros podemos imaginar. Nuestra vida sobre la Tierra, aquello que hacemos aquf, el tiempo de nuestra vida, todo eso no es algo nuestro, que nos pertenezca en los términos que estamos acostumbrados a pensar ordinariamente. Todo está interconectado, encuadrado, colocado dentro de esquemas mayores. Hay muchas cosas, muchas más de las que suponemos, que dependen de nuestras decisiones y de nuestras acciones. Todo cuando hacemos tiene una repercusión enorme en el universo. Para nosotros, en la medida en que tenemos libre albedrfo, es importante no desordenar demasiado el universo con aquello que hacemos inconscientemente y sin conocer el orden del universo.

Cómo podemos conseguir usar y prolongar al máximo una encarnación en la cual finalmente hemos podido ser utiles para nuestro medio, para la humanidad, para el planeta, reconociendo que sólo somos útiles en el senfldo espiritual y esotérico cuando nos volvemos concientes. Mientras vivimos la vida normal de todas las personas, no se nos considera útiles para el orden del universo. Vivimos las cosas kármicas, las cosas personales, la red que se forma en la vida humana, pero todo eso es un campo de experiencia que en cierto momento queda totalmente superado.

 

UTILIDAD TERRENAL

A cierta altura de la vida podemos descubrir qué hemos venido a hacer aquí, a esta encarnación. La mayoría de nosotros no lo sabe y piensa que ha venido aquí para constituir una familia, para tener hijos, para enriquecerse, para construir una casa, para lograr un patrimonio, para autoafirmarse. No es para nada de eso que hemos venido aquí. No es para nada de eso que encarnamos, conforme a lo que podemos descubrir a cierta altura de la evolución. Cuando nos damos cuenta de que hay algo más allá, se nos aclaran ciertas cosas esotéricas, cosas que la mayoría no sabe.

Lo que nos interesa aquí y ahora es saber que nuestra encarnación puede ser dada si nosotros realmente nos tornamos útiles, si realmente nos convertimos en alguien de utilidad. Lo que llamamos aquí alguien de utilidad no es alguien que produce muchas cosas. No es cuestión de cantidad de cosas, ni de mucha acción, ni de producción.