Usos del Aloe Vera

El áloe y los descubrimientos científicos 

Curiosamente el aloe se vuelve a utilizar al comprobarse su eficacia para curar las quemaduras producidas por los rayos X a los médicos.
El uso del áloe, antes del siglo XX, se vio restringido a la venta del producto fresco ya que éste después de arrancado de la planta, en tres días pierde sus propiedades.
En 1965, el farmacéutico Hill Cotas inventó el método para estabilizar el áloe. En 1970 se encontró la forma de separar la aloína de la corteza. Con las comprobaciones clínicas los científicos se interesan cada vez más en la investigación de sus múltiples propiedades medicinales.

Plantas milagrosas

Si bien es parecido al cactus, el áloe pertenece a la familia de las liláceas, junto con el ajo, la cebolla, los espárragos y los tulipanes. Existen más de 250 especies. Tan sólo tres o cuatro tienen propiedades medicinales.
El Aloe vera es la especie que más propiedades medicinales tiene y es llamado científicamente aloe barbadensis, las otras variedades de áloe no son vera.
Deriva del árabe "alloeh" que significa "sustancia amarga y brillante" por lo cual su nombre significaría en latín ¡'verdadero áloe".
Se considera que el áloe verde, de hojas finas y largas es más apto para uso interno: en elixires, vinos, tinturas y el de hojas anchas, carnosas con pintas blanco amarillentas, es de uso externo, quemaduras, dolores musculares, supositorios.
Los dos pueden usarse para ambas cosas en caso de no conseguirse el más aconsejable.
 

Cómo utilizamos la planta de áloe

-Las hojas siempre se cortan de la parte más baja, son las más antiguas y a la vez más potentes. Se la utiliza según para qué, trituradas o retirando el gel del medio luego de sacarle las espinas de los bordes.
-Se recomienda que la planta tenga entre tres y cinco años de edad, (aunque lo ideal son siete) y que haya estado entre tres y cinco días sin regar, (aunque lo ideal son siete) .También las hojas deben ser cortadas de noche o a la mañana antes que salga el sol.
-El jugo se extrae con una juguera o rallando y exprimiendo en un paño.

Contraindicaciones

Tiene muy pocas. En uso externo: hay personas alérgicas al áloe por lo que se debe probar un poco en el dorso de la muñeca que es una zona sensible antes de utilizar en el resto del cuerpo; en uso interno se aconseja que las personas débiles no deben tomarlo en ayunas, tampoco hay que consumirlo si se tiene diarrea. Está contraindicada durante los períodos de embarazo y menstruación. Ya que uno de los principios activos d la aloína produce contracciones uterfnas pudiendo provocar abortos o hemorragias durante los períodos menstruales. Para los niños se aconseja una quinta parte de las dosis para adultos.
Un remedio para mascotas y otras plantas
Se puede utilizar para los problemas digestivos y artritis en animales. También se puede utilizar en lastimaduras y utilizar su acíbar o frotarlos con áloe para ahuyentar pulgas y moscas. Además se utiliza su acíbar disuelto en agua para ahuyentar insectos de las plantas.
 
En caso de enfermedades graves, no interrumpa por iniciativa propia el tratamiento médico que esté siguiendo para probar con el áloe vera. Si cree usted que el áloe le podría ayudar, consulte antes con un médico naturista y expóngale sus razones. Realmente, nada le impide utilizar el áloe como
complemento a su tratamiento médico actual.

Alergias 

Según un informe publicado en 1980 por los doctores Morrow, Rapoport y Strick, menos de un 1 % de la población es alérgica al áloe. Ciertamente es una proporción muy baja si la comparamos con algunos medicamentos o incluso con alimentos bastante comunes. Pero podría darse el caso de que estuviera Vd. comprendido dentro de ese casi 1 %. Por ello es aconsejable que antes de tomar o de aplicarse externamente la pulpa de áloe o algún producto comercial a base de áloe, compruebe que no va a sufrir reacciones desagradables de tipo alérgico. La mejor manera es aplicarse un poco de gel de áloe o de pulpa recién extraída de la hoja en algún lugar donde la piel sea fina, como por ejemplo en la parte interna del brazo, o detrás de la oreja. Si durante la hora siguiente no experimenta ningún tipo de comezón ni de erupción cutánea, ello indicará que no es usted alérgico al áloe. Si por el contrario se presentaran dichas reacciones desagradables, puede ser que el áloe no sea adecuado para usted. No obstante, si efectuó la prueba con algún producto comercial será conveniente que la vuelva a realizar otro día con pulpa de áloe recién cortada, pues podría darse el caso de que la alergia no fuera generada por el propio áloe sino por algún producto utilizado en el proceso de conservación o estabilización. Alergia a los sulfitos:
Quienes sean alérgicos a los sulfitos deberán abstenerse de tomar gel o jugo de áloe vera comercial.
Advertencias finales
Tanto quienes utilizan el áloe con asiduidad, como quienes lo cultivan, lo procesan, lo venden, o escriben sobre él saben que posee cualidades extraordinarias, pero también tiene
 

sus limitaciones. En los Estados Unidos es muy común que quienes comercializan directamente productos de áloe manifiesten que su compañía no proclama ninguna de sus supuestas cualidades curativas, pero seguidamente suelen relatar alguna cura casi milagrosa ocurrida personalmente a ellos o algún familiar o conocido suyo. Aunque dichas curas pueden ser reales, ello no significa que siempre sean repetibles.
El áloe no es un cura-lo-todo, sus efectos benéficos pueden variar de unas personas a otras y, por supuesto, dependerán de la calidad del producto o de la hoja utilizada.

Si compra gel de áloe para uso interno averigue antes cual es su contenido de polisacáridos mucilaginosos (algunas veces denominados mucopolisacáridos o incluso MPS). Si la etiqueta no contiene esta información, no lo compre. Busque un producto que contenga al menos 12.000 mg. de polisacáridos por litro. Recuerde que la cantidad recomendada para las personas sanas es de 1.200 mg. de polisacáridos al día.
Las mujeres embarazadas deberán utilizar el áloe con prudencia, ya Paracelso decía que "tomado durante cierto tiempo puede provocar evacuaciones menstruales", por lo que pO'dría causar el aborto.

En caso de enfermedades graves, no interrumpa por iniciativa propia el tratamiento médico que esté siguiendo para probar con el áloe vera. Si cree usted que el áloe le podría ayudar, consulte antes con un médico naturista y expóngale sus razones. Realmente, nada le impide utilizar el áloe como complemento a su tratamiento médico actual. Salvo en el caso poco probable de que sea usted alérgico a ella, la maravillosa "planta que cura" tan sólo le reportará beneficios.
Las enfermedades son procesos a ser tratados íntegramente en su origen, síntoma y evolución hasta su total sanación.