Propiedades del Aloe Vera

Es necesario, para tener cabal conocimiento de  una planta medicinal, estudiarla dentro de su ámbito geográfico e histórico.

 

Historia del Aloe Vera

Esta planta, rodeada de mitos y leyendas ha sido utilizada y venerada por las culturas ancestrales de todo el mundo. Los conocimientos de su uso se fueron transmitiendo oralmente de generación en generación, sacerdotes y médicos de la realeza en diferentes culturas han dejado escritos con testimonio de sus propiedades medicinales y mágicas.
En la antigua Sumeria, en unas tablas de arcilla de escritura cuneiforme que datan del siglo XVIII a. de C. se encuentra el dato más antiguo acerca del uso medicinal del aloe como laxante.
 

En el Antiguo Egipto, en los monumentos funerarios de más de 5000 años de antigüedad se encontraron representaciones pictóricas del áloe y en el libro egipcio de los remedios (El papiro Ebers) aparece esta planta en diferentes fórmulas. También se cree que se utilizaba para embalsamar los cadáveres.
Se le otorgaban poderes "espirituales" y se regalaba esta planta a los recién casados. Esta planta la utilizaban en la antigua Mesopotamia para proteger sus hogares de espíritus malignos.
En la Biblia hay numerosísimas referencias a áloe ,pero no es la especie medicinal que conocemos en la actualidad sino una planta mucho más grande y perfumada, pero perteneciente a la misma familia de las liláceas.
 
 El áloe vera lo que demuestra es un conocimiento y utilización de las plantas de ésta familia.
Los hindúes creían que la planta del aloe crecía en los jardines del edén y la utilizaban para el cabello y como tónico estomacal.
Para los chinos, "el remedio armónico", como la llamaron era considerada una de las plantas con mayores propiedades terapéuticas.

Se sabe que a partir del siglo VI a. de c. los árabes la conocían a como "Lili del desierto" y le daban un uso medicinal tanto interno como externo.

En el sur de África se lavaban cuerpo y cabello con su gel con el fin de protegerse del sol, los insectos y también para curarse las heridas.

 

Alejandro Magno conquista territorios por el áloe

Cuenta la leyenda que el preparado conocido con el nombre de acíbar socotrino, proveniente de la isla de Socotra situada en la costa africana al sur de Arabia, era utilizado por los griegos antes del siglo VI a.de C. y que Alejandro Magno aconsejado por Aristóteles utilizó el áloe para curar las heridas de sus tropas. Alejandro Magno mandó fundar en Socotra una colonia con el único fin de preservar y cultivar estas plantas medicinales que entre los griegos y los romanos también era recomendada como laxante.

En la historia de la farmacología

Discórides en el Siglo 1 escribe ei primer tratado de farmacología que fue utilizado durante varios siglos: "De materia médica", allí hace una detallada descripción del aloe vulgaris y de su uso para cicatrizar heridas y normalizar el sueño, como expectorante y reparador del cabello perdido, limpiar el estómago, aliviar desórdenes estomacales, picazones quitar dolores y cefaleas, corregir la constipación curar hemorroides y tratar enfermedades de la boca, encías y quemaduras, entre otras afecciones.

En la Edad Media y el Renacimiento se siguió usando. El áloe no llegó a América con la conquista; mayas y aztecas lo utilizaban para protegerse del sol y aún hoy se le siguen atribuyendo propiedades mágicas y protectoras.
Los jesuitas, grandes conocedores de la medicina y de los textos griegos, difundieron su uso por todo el continente americano, contribuyendo así a su expansión por el mismo. Durante el siglo XVIII se dejó de usar en occidente.