Monodietas y dietas basadas en proteínas

La omisión de todas las sustancias no alimenticias que probablemente constituían a largo plazo la causa de la mala salud, sólo puede ser ventajosa. Si la sobrealimentación . es una de las causas fundamentales de la enfermedad, mediante la simple reducción del volumen de alimentos los órganos de digestión, absorción y excreción pueden resarcirse del exceso de energía. Además, para aquellos que no pueden ayunar, la monodieta es una manera ideal de recobrar el equilibrio del cuerpo.

A primera vista parece haber muy pocas razones para escoger un alimento y rechazar los demás. Las uvas, la piña, las naranjas, el arroz, las patatas, el pan tostado, las pasas, los huevos, la leche, la sandía, el salvado de trigo, las zanahorias, incluso la orina, todos tienen sus ventajas, sus momentos de gloria y sus fieles defensores. Algunas elecciones son obvias: el líquido es esencial para evitar la deshidratación, los alimentos secos evitan la constipación.

Es indudable que las monodietas producen mejorías en la salud, pero es irracional creer que una mono dieta producirá un cambio específico. Si elegimos las uvas, por ejemplo, por su contenido en potasio, entonces las uvas podrían formar parte de una dieta equilibrada abundante en alimentos ricos en potasio, dieta altamente benéfica para las dolencias cardíacas. Si elegimos las uvas porque una dieta semejante «curó» a alguien de cáncer, lo más que podemos decir es que el paciente en cuestión debe ser tan único respecto a las uvas como el inventor de la susodicha cura.

La superación de la enfermedad es una prerrogativa del cuerpo; él es el único con poder para responder a los factores ambientales: aquellos que inspiran esperanza y valor, aquellos  que permiten dormir y relajarse sin necesidad de drogas, aquellos que compensan las deficiencias nutritivas y aquellos que impidcn las influencias nocivas. La abstención de los abusos y la orientación mental y corporal hacia la salud constituyen la justificación de las monodietas.

 

Dieta a base de proteínas

 

 

Después del agua, las proteínas son las sustancias más abundantes en el cuerpo. Éstas son de vital importancia para el mantenimiento de la salud y para el crecimiento y desarrollo de todos los tejidos del cuerpo: músculos, sangre, piel, cabello, elc. Las proteínas también son esenciales para la síntesis de las hormonas y para evitar que la sangre y los tejidos tengan un contenido demasiado ácido o demasiado alcalino.

Probablemente, la primera dieta a base de un alto contenido en proteínas fue la elaborada para adelgazar por un norteamericano, William Banting, en 1863. Esta dieta se basaba en aumentar el consumo de carne, pescado y fruta, intentando evitar el azúcar, las fibras y las grasas, y reducir el consumo de líquidos. Banting incorporaba un antiácido para contrarrestar la acidez natural de la proteína.

Las dietas a base de alimentos con alto contenido proteínico han variado desde la época de Banting: se ha aumentado el consumo de proteínas en forma de carne y pescado, y se ha disminuido el de grasas e hidratos de carbono. Recientemente, se añaden refuerzos vitamínicos a estas dietas. No obstante, una dieta a base de alto contenido en proteínas sólo puede considerarse como un agente cosmético, y debe llevarse a cabo con  precaución excepto en casos de deficiencia de proteínas que  son bastante raros en los países occidentales.

Aunque la proteína mantiene el equilibrio entre ácidos biliar o del hígado, de féculas en caso de hipoglucemia, o de proteínas animales en caso de hipertensión. En contraste, el vegetarianismo, el veganismo y el frutarianismo implican la abstinencia de ciertos alimentos como estilo de vida y no como una restricción a causa de enfermedad.