Cocina macrobiótica y cambio dietético

Actualmente se reconoce que el cambio dietético ha provocado muchas de las grandes enfermedades que sufre nuestra civilización tecnológica, pues los cereales son únicos entre nuestros,alimentos; son el principio y  el final del ciclo vegetal.

Estos son los elementos de las dietas macrobiótiocas: SEMILLA  RAICES TALLO  HOJAS  FLOR  FRUTO GRANO

Es por estas razones así como por la gran facilidad con que estos cereales se combinan con otros vegetales a fin de proporcionar una dieta integral que los cereales son el alimento más importante del régimen macrobiÓtico.

La cocina macrobiótica es un arte. Como los ingredientes son simples, su preparación es la clave para producir comidas nutritivas, sabrosas y atractivas. El cocinero puede cambiar la calidad de la comida: si la comida es más elaborada, si se utiliza sal, presión o mucho calor, la comida es predominantemente Yang; una preparación rápida y con poca sal conserva las cualidades Yin. Un buen cocinero debe cuidar la salud de sus comensales.

La masticación constituye un aspecto importante de la dieta macrobiótica, y también se la puede considerar una forma de preparación. Las comidas deben comerse lentamente, con gratitud. Una de las mejores maneras de expresar esta gratitud consiste en masticar bien, a fin de que la comida que ingerimos pueda ser utilizada por el cuerpo más eficaz y saludablemente.

El método macrobióticoy sus ingredientes

En realidad, la macrobiótica es una concepción sensata de la alimentación. A la luz de la incidencia de las enfermedades degenerativas y de la pobre salud general que sufre la humanidad, el enfoque macrobióticoconstituye una alternativa sensata a nuestra comida desvitalizada y demasiado procesada. Estudios recientes realizados por la Organización Mundial de la Salud han puesto de manifiesto que la dieta es el factor más importante en el aumento de las enfermedades degenerativas. Si la humanidad desea recuperar su salud y su vitalidad, es necesario regres,ar a una dieta más parecida a la de nuestros ancestros.

Cereales integrales. Estos cereales deben representar entre el 50 % Y el 60 % de la dieta alimenticia: arroz, trigo, mijo, centeno, avena, trigo sarraceno, maíz y cebada integrale5, ya sea en forma de grano o como harina para hacer pan o pasta.

Verduras frescas. Las verduras deben representar entre el 20 % y el 30 % del total de alimentos. La mayoría de ellas deben cocinarse, utilizando diferentes métodos, y el resto deben servirse en forma de ensalada. Las yerduras crudas son más apropiadas en verano o en clima caluroso, y hay que cocinarlas en invierno o en tiempo frío. Conviene cultivar las verduras con abonos naturales, y consumirlas en La época de su recolección.

Judías Las judías, solas o cocinadas en forma de sopas o cocido, representan entre ellO % y el 15 % de la dieta. La más utilizada es el azuki.

Vegetales marinos. Estos alimentos se utilizan como un importante suplemento. Se toman en pequeñas cantidades, y representan un 5 % de la dieta. Se emplean especies locales como las rodimeniáceas y el musgo irlandés, al igual que variedades deshidratadas, como el kombu, el wakame, el mekabu y el nori.

Productos de soja fermentada. La saja ha sido empleada en Oriente desde hace siglos como fuente vegetal de valiosas proteínas. Los granos se utilizan en forma de miso, una pasta densa de buen sabor, o en forma de salsa de saja. Estos condimentos son un aditivo importante de la cocina macrobiótica y se utilizan como base para sopas o salsas, o como simple condimento.

Frutas frescas y frutos secos. Suelen comerse como postre ocasional o golosinas, aunque en muchas partes se les considera como alimento. La frutas tropicales no se cultivan en los climas nórdicos o templados, y sólo deben comerse frutas de temporada.

Semillas. Las semillas de girasol, sésamo y calabaza son empleadas frecuentemente como aderezo o golosina, generalmente tostadas y saladas.

Pescado. La macrobiótica no es una concepción vegetariana de la alimentación, aunque muchas personas que la practican prefieren no comer alimentos de procedencia animal. Hay quienes incluyen en su dieta pescado una o dos veces por semana. Por lo general, el pescado se consume en climas fríos y en invierno.

Leche, queso, mantequilla y huevos. Generalmente, estos productos no se consumen; sólo en ocasiones especiales y en pequeña cantidad. No se les considera alimentos necesarios.

Aves y carne de mamíferos. Estas carnes casi siempre se evitan por razones de salud. En caso de consumir, la carne blanca de ave es la más recomendable.

Harina y azúcar refinados. Estos dos alimentos son totalmente eliminados de la dieta, ya que se considera que tienen efectos sumamente nocivos. Para endulzar se emplea el concentrado de fruta, la malta de cebada o las frutas secas. La miel se utiliza con muy poca frecuencia.