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Técnicas hipnóticas

Aquí presentamos unos pocos métodos muy usados para llegar a la hipnosis:


EL METODO RESPIRATORIO.

Después de la inducción, sus ojos ahora están cerrados y su cuerpo más relajado. Comienza a respirar profundamente, observando cuán relajante es exhalar. Después de algunas respiraciones, comienza a contarlas, y sigue disfrutando el relajamiento posterior a cada exhalación. Dígase que cada respiración lo relaja más y más.

Sugiérase que en el momento en que llegue a diez estará en un estado de relajación muy profunda, y que cada número lo lleva a mayor profundidad. Usted se relaja por la sugestión, pero también por razones fisiológicas. La respiración profunda causa hiperventilación, lo que significa que hay menos bióxido de carbono en la sangre. Esto afecta el equilibrio ácidobase del sistema, conduciendo a la agilidad mental y al asentamiento de las emociones. A cualquier hora del día en que quiera sentirse más centrado, respire profundamente algunas veces y notará el cambio.


EL METODO DE LA ESCALERA.

En el estado relajado que sigue a la inducción, imagínese de pie en la cima de una escalera que desciende hacia ningún lugar en particular. Los escalones están cubiertos con una alfombra gruesa, blanca, de fibras largas, y usted está descalzo. En su mente, comience adescender lentamente las escaleras, escalón por escalón. Con cada paso que da puede sentirse que se va relajando más. Colgando, encima del pasamanos, a cada pocos metros, hay cartelitos en forma de pirámide. Cada cartel tiene un número, del uno al cinco. Los números indican el nivel de hipnosis que ha alcanzado. Hay cinco números, y usted sabe que cuando alcance el
número cinco se encontrará en un estado muy profundo. Se siente cada vez a mayor profundidad al pasar cada número. Cuanto más profundo está, mejor se siente, y cuanto mejor se siente, a mayor profundidad llega. Cuando alcanza el número cinco, se encuentra en un estado profundamente relajado.


El METODO DEL ELEVADOR.

Para aquéllos que prefieren transportarse más que caminar, ésta es una variante del método de la escalera. Imagínese en la cima de un edificio alto, en un elevador que comienza a descender lentamente. Es un elevador cómodo, un lugar agradable para estar. De hecho, puede adornarlo con cualquier cosa que le resulte atractiva. Siente que se hunde, y va contando los pisos a medida que pasan lentamente. Se siente más y más relajado a medida que el elevador se acerca a la planta baja. Quizá sean diez pisos, usted sabe que cuando llegue abajo estará profundamente relajado.

 

EL METODO DE LA ESCALERA MECANICA

En esta variante del movimiento descendente, usted está de pie en una escalera eléctrica que lo lleva lenta y suavemente hacia abajo, a un lugar muy cómodo y relajante que hay en el piso inferior. Usted sabe que allí hay mucha paz y tranquilidad, y puede sentir que esa paz comienza a envolverlo a medida que desciende acercándose al final. También puede usar números a lo largo de la pared para indicar su avance, de uno a cinco, como en el método de la escalera.

El VIAJE EN AUTOMOVIL.

Este método de profundización, de un tipo algo diferente, implica que usted se imagine subiendo a su auto, encendiendo el motor y comenzando a manejar. Sale de la ciudad en la que vive y conduce hasta que el tráfico se vuelve escaso. Ahora está en el campo, y puede elegir cualquier clase de ambiente rural que lo haga sentir cómodo y relajado. Puede ser una playa tranquila, una selva profunda, una campiña soleada, una cabaña en la montaña, un jardín encantador, un lugar real o totalmente inventado. A medida que su auto se acerca a su destino, usted comienza a sentir una profunda tranquilidad, y se apodera de usted una serena comodidad, como si el lugar lo estuviera llamando, para que vaya y se relaje allí. Llega, sintiéndose profundamente tranquilo, baja del auto y disfruta al estar en su lugar.


SALIR y REGRESAR.

Este método es efectivo cuando se usa junto con uno de los otros métodos de profundización. Después de llegar al final de las escaleras o de la escalera eléctrica, o después de llegar a destino en su automóvil, abra los ojos por un instante, vea el cuarto en el que realmente está, luego cierre los ojos y regrese a su lugar. Dígase a sí mismo, primero, que está tan relajado que será difícil dejar su lugar, que requerirá algún esfuerzo abrir los ojos. Usted nota que, después de un instante de estar de regreso en el cuarto, le da gusto cerrar nuevamente los ojos y regresar al espacio en el que se siente tan relajado. Puede hacer esto varias veces, sugiriéndose en cada ocasión que su estado será aún más profundo cuando regrese a su espacio relajado.

 

El USO DE DVDS: UN METODO OPCIONAL


Una forma enteramente diferente de llegar al estado hipnótico consiste en emplear

una grabadora, particularmente un dvd conveniente. Puede usar una cinta de un hipnotizador, pero una manera más personal y flexible es hacer su propia cinta, una vez que haya incluyendo lo que está pasando en su vida cotidiana. Es mejor no tener normas, sino simplemente aceptar la relajación que el proceso de profundización le permita alcanzar.

Su meseta de transición puede ser un cuarto al final de la escalera, del elevador o de la escalera eléctrica. Hágalo un cuarto cómodo, provéalo a su gusto con chimenea, almohadones, sofás cómodos, sauna, alfombra gruesa, hifi ... cualquier ambiente en el que se sienta realmente relajado. Un lugar seguro, neutral.

Otro lugar efectivo es una niebla cálida, acogedora, húmeda, envolvente, como un vientre (¡no es recomendable si padece claustrofobia!). Puede sentirse flotando en esta niebla totalmente acogedora, respirándola y dejándola llenar no sólo sus pulmones, sino su cuerpo entero, cada célula. La niebla tiene una propiedad curativa, nutritiva. Con sólo entrar en ella y permitir que lo llene, se siente profundamente nutrido, calmado y relajado. Es una sensación soberbia la de flotar serenamente en la niebla.

En lugar de una niebla, puede crear un baño de vapor cálido, nebuloso, donde no puede ver mucho. O un delicioso baño caliente, completo, con todo y sales. O su meseta de transición puede ser el lugar en las afueras. Puede estar quieto allí, o vagar, explorando el área. Puede escuchar música, servirse un trago ... en pocas palabras, cualquier cosa está bien siempre que le resulte verdaderamente agradable.
La inducción, la profundización y la meseta de transición constituyen, juntas, el primer paso: alcanzar el estado hipnótico. Como hemos mencionado, hacer sólo esto sería un gran beneficio para su vida. La hipnosis sin un objetivo específico tiene un poder curativo no demasiado alto.

 Vaya a su propia velocidad. Si le toma largo tiempo relajarse, tome mucho tiempo de la cinta. Dése las sugestiones verbales que más disfruta orr, las que tienen significado para usted. Una vez que haya alcanzado el nivel más profundo, deje algún tiempo en la cinta para disfrutar de la meseta de transición. Luego, bien puede sacarse de su estado por medio de la cinta, después de un periodo de silencio, o sencillamente sugerir que saldrá por sí mismo en el momento en que esté listo.
En el dvd puede sugerirse que tendrá éxito al intentar hipnotizarse por sí mismo. Esta podría ser una ayuda temporal útil para aquéllos que tengan dificultades iniciales. En general, es mejor aprender a liberarse finalmente de la cinta. No podrá ser tan creativo mientras esté ligado a lo que está diciendo un dvd.

A partir del final del método de profundización, usted pasa a la Meseta de Transición. Este es un espacio cómodo y profundamente relajado (un lugar físico imaginario y un espacio psicológico muy real) que le da un marco de referencia, un lugar donde puede pisar tierra antes de tratar de hacer algo específico con su estado hipnótico. Sólo estar durante un momento en la meseta de transición, sin hacer nada, puede tener un efecto calmante y nutricio sobre todo su ser. Estar allí y guardarlo como un lugar en su memoria le facilitará el regreso al estado hipnótico la próxima vez.

Puede decidir descansar en la meseta hasta que se sienta todo lo relajado que le gustaría estar, o tan relajado como necesita estar. Varía de persona a persona, y descubrirá que su nivel de relajación no será el mismo cada vez que se hipnotice. Hay muchos factores implicados, Una de las maneras más comunes de salir de la hipnosis es invertir el método de profundización, paso a paso. Comienza en la meseta de transición. De ahí, regresa a su automóvil, elevador, escalera, o lo que haya sido que usó para entrar. Maneja de regreso a la ciudad, sube la escalera contando hacia atrás, o, en general, invierte el procedimiento. Mientras cuenta al revés, se sugiere que se está volviendo más y más alerta. Sugiera también que se sentirá magníficamente, renovado y muy despierto cuando salga, e imagínese a sí mismo sintiéndose así. (Esta es una sugestión posthipnótica que puede emplear desde el comienzo). Dése esa sugestión varias veces mientras está retrocediendo hacia el estado de alerta. Y no se apure demasiado para abrir los ojos, particularmente cuando está aprendiendo estas técnicas. Salir con mayor prisa que la que tienen sus ritmos naturales puede dar por resultado una sensación menos agradable. Experimente y descubra su propio ritmo.

Cuando tenga un poco más de experiencia, podrá probar métodos más simples, más rápidos. Algunas personas simplemente cuentan hacia atrás desde cinco, a partir de cualquier estado en el que estén. Cuando llegan al uno, abren los ojos con las mismas sugestiones de sentirse alerta, renovadas y relajadas. Otra forma es visualizarse de vuelta en el escenario original, y luego simplemente abrir sus ojos. Algunas personas eliminan por completo el conteo, y simplemente se dicen que estarán alerta y renovadas al abrir los ojos. Cualquiera sea su salida, recuerde hacerse las sugestiones de que se sentirá alerta, renovado y relajado. Son más importantes que el método de salida particular que usted use.