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Consejos de autohipnosis

Muchas personas que sufren fatales accidentes han tenido montones de advertencias previas. Si se ha estado salvando por un pelo, es algo para que usted note y someta a prueba, quizá por medio de la autohipnosis. Montones de personas que han sufrido enfermedades graves habían tenido otros signos de advertencia a lo largo del camino. Habían padecido un resfrío ligero que no se mejoraba, sino que seguía arrastrándose. Habían tenido heridas que no sanaban, mala digestión, frecuentes

irritaciones nerviosas o numerosos accidentes. Estos no son necesariamente síntomas de enfermedad, sino más bien de mala salud en general.

Las compañías de seguros y las firmas importantes han estudiado bastante extensamente el fenómeno de los individuos proclives a accidentarse. En una importante planta automotriz, durante un periodo de cinco años, los accidentes le ocurrían al mismo pequeño grupo de personas todo el tiempo, aun en diferentes lugares de la fábrica y en diferentes trabajos. Si estos accidentes hubieran sido sólo eventos producidos al azar, no le hubieran pasado al mismo 10 por ciento del personal todo el tiempo. No eran eventos al azar o "accidentes". No hoy "accidentes"; atraemos los acontecimientos de acuerdo con nuestro estado interior. Los accidentes son mensajes nuestros para nosotros mismos. Las personas que son proclives a los accidentes admiten con frecuencia que habían tenido pensamientos como "estaba pensando que algo así me iba a suceder".

Esto significa que esas personas ayudaron a que sucediera, o participaron en el suceso, simplemente por imaginar el accidente. De manera similar, las personas que están enfermas todo el tiempo contribuyen a su mala salud con pensamientos sobre la enfermedad e imágenes de la misma. Los hipocondriacos son personas que se dan a sí mismas montones de sugestiones y visualizaciones negativas. Establecen un desdichado círculo vicioso: su actitud negativa ayuda a crear la enfermedad, mientras que su enfermedad refuerza su actitud negativa. Constantemente nos involucramos en todos los aspectos de nuestra salud, de nuestro bienestar, de nuestra vida en general. Podemos crear o no nuestros accidentes o enfermedades.

 

Los doctores también pueden contribuir a la enfermedad cuando se acercan a sus pacientes con un gran énfasis en lo negativo. Conocemos dos cirujanos urólogos igualmente competentes, en un gran centro médico, que obtienen resultados muy diferentes. Uno siempre encuentra un montón de complicaciones y efectos secundarios, el otro, casi nunca. Ambos tratan de prevenir las complicaciones, pero sus estilos tienen una importante diferencia.

El primer cirujano les da a sus pacientes sugestiones mayoritariamente negativas. Por ejemplo, la noche anterior a la operación (que es un momento muy sugestionable), le dirá a uno de sus pacientes: "Cuando se despierte tendrá un tubo en la vejiga para que pueda salir la orina. Notará que le dolerá, porque la vejiga está tratando de expulsar el tubo; es un cuerpo extraño, y la zona está roja y sensible ... " El cirujano de algún modo supone que esta explicación ayudará al paciente al prepararlo para lo peor. Con toda seguridad, el paciente se despierta a la mañana siguiente y allí está rojo y sensible. Tiene mucho dolor, y la enfermera tiene que llamar al médico porque ha expulsado el tubo. Entonces tienen que colocar un tuvo nuevo, y hay todo tipo de complicaciones.

El otro doctor exhibe una actitud diferente. La noche anterior dirá: "Cuando se despierte en la mañana, para que no se sorprenda, notará que habrá un tubo en su vejiga. Ese tubo es su amigo. Permite que la orina salga sin que usted tenga que hacer ningún esfuerzo, lo está ayudando. Cuanto más se relaje, menos lo notará. Podría estar allí muy bien durante una o dos semanas, pero lo quitaremos en un par de días". Las complicaciones para este cirujano son mucho más raras, porque no exagera. La exageración ("Sí, hay un 20 por ciento de probabilidades de tener que sacar la vejiga completamente, hay un 10 por ciento de probabilidades de que haya una severa infección, y la anestesia puede matarlo, por supuesto") es mala medicina. Los doctores que siembran tales semillas negativas tienen más problemas, y no pueden entender por qué.

Aprenda la lección de estos cirujanos. Dése sólo sugestiones con lenguaje positivo. En lugar de "Mi náusea va a desaparecer", diga "Voy a sentirme sediento y hambriento". Más que ir a ver al doctor para un examen teniendo imágenes de cáncer o de enfermedad en su mente, concéntrese en la salud. Piense y hable del éxito y de la salud. Observe cuando hable sobre la salud y vea si no se sienta un poco más erguido, y quizá respira un poco mejor. Precisamente entonces está realmente comenzando a crear la salud.

Los ejemplos previos ilustran la importancia de seguir nuestras tres reglas para la autocuración. Ahora describiremos exactamente cómo se usa todo esto en una típica sesión de autohipnosis. Tenga presente que lo siguiente es sólo un ejemplo. El proceso real puede ser mucho más detallado y específico. Además, tales detalles varían de persona a persona y de problema a problema.

Elija la parte de su cuerpo que hay que Curar antes de entrar en la autohipnosis. Siéntese tranquilamente y preste atención a esa parte de su cuerpo por un momento.
Comience por pasar por el básico "proceso de inducción" de la autohipnosis tal como lo hemos descrito antes en este libro. (Algunas personas encuentran que es útil usar una grabadora. Usted puede hacer una cinta general para inducir el trance. También puede hacer cintas especiales para aquello sobre lo que qUiera trabajar específicamente). Una vez que esté en autohipnosis, a una profundidad agradable, comience a visualizar claramente la parte de su cuerpo que ha elegido para sanar. (Puede ser un punto en particular o un órgano, o un "sistema" entero, como el respiratorio) .

Vea claramente con el ojo de su mente el área particular que está sanando. (Vea su verdadera anatomía o una representación simbólica, como se comentó anteriormente).

Ahora vea la parte de su cuerpo volviéndose más sana, más limpia, más clara, más fuerte, más flexible. Vea el proceso curativo tal como ESTA sucediendo AHORA MISMO. Visualice el área volviéndose intacta, saludable y fuerte. Vea cómo sucede AHORA MISMO.

Esta parte de su cuerpo ESTA volviéndose más sana, ESTA volviéndose más limpia, ESTA volviéndose más fuerte, AHORA MISMO, ante los ojos de su mente. Véala mejorar y mejorar ... siéntala mejorar y mejorar.

Ahora, mientras se concentra en este proceso curativo, quizá note que comienza a suceder una cosa muy interesante y excitante, muy ligeramente al comienzo, luego más y más fuerte. A medida que se concentra en este proceso, puede comenzar a sentir las fuerzas curativas naturales de su cuerpo que se concentran en el lugar. La energía comienza a emigrar hacia el área que está curando, como si esa parte de su cuerpo se hubiera vuelto de algún modo magnética y estuviera atrayendo la fuerza positiva. Toda esta energía curativa positiva comienza a concentrarse en esa área de su cuerpo que usted ha decidido que mejore. Siente que se está llenando de energía ... que se está calentando a medida que más y más sangre fluye hacia el área. Quizá desee verla comenzar a brillar a medida que aumenta la energía curativa. Puede verla rodeada de luz blanca o dorada.

Con cada inhalación, imagine que está respirando hacia el área sobre laque está trabajando. Cada respiración lleva más y más energía curativa al lugar. Esta es energía curativa que llega desde adentro y desde afuera, y toda está dirigida hacia el lugar que está curando.

y USTED LO ESTA CURANDO ... lo ve y lo siente y SABE que está mejorando y mejorando ... que está más sano y más fuerte AHORA MISMO, cuando usted se concentra.

Después de realizar este proceso curativo durante quince o veinte minutos, puede detenerse y salir de la autohipnosis como le enseñamos previamente en este libro ... sale lenta y cómodamente. Pero, antes de salir, dígase a sí mismo que este proceso curativo que ha iniciado va a continuar dando energía y curación por sí mismo, hasta la próxima vez que usted entre en la autohipnosis. Esa próxima vez usted repetirá y renovará el proceso.

Entre las sesiones hipnóticas, el proceso continuará trabajando en su favor por medio de la "sugestión posthipnótica". Este es uno de los instrumentos más poderosos de la autohipnosis. Significa que, mientras está en el proceso, usted hace la sugestión de que algo sucederá después de que el proceso haya terminado. Es sorprendente, pero está científicamente comprobado que estas sugestiones se cumplen, aun mucho después de que el proceso haya acabado. Así, la curación que inicia durante el proceso de hipnosis puede continuar todo el día por sí misma, si usted se sugiere que esto va a suceder.

Le recomendamos que haga este "proceso" curativo tres veces al día Uunto con cualquier otro tratamiento que esté siguiendo) hasta que el problema se haya aliviado. Luego hágalo una vez al día durante una o dos semanas, para estar aun más seguro de que el problema esté resuelto.

Resumiendo, entonces, examinamos cómo "curamos a nosotros mismos" y cómo permitir que el natural proceso curativo opere en nosotros sin obstrucción. Vimos la
importancia de observar claramente, lo que significa tomar conciencia de todos los factores que ahora están operando en nuestra vida. También vimos cuántos de estos factores son, con frecuencia, pensamientos e imágenes inconscientes.

Luego aprendimos a dejar que esas imágenes se fueran, reemplazándolas con imágenes positivas. Esta simple regla consiste en imaginar que las cosas van mejorando.

Finalmente, vimos la importancia de visualizar lo que queremos que suceda en una forma tan vívida y específica como sea posible. Relajamos Y concentramos durante el estado hipnótico nos proporciona un gran poder, de manera que la curación y la promoción de la salud pueden tener lugar continuamente, como parte constante de nuestra vida diaria.