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Autocuración

¿Alguna vez se ha cortado y después observó diariamente el maravilloso proceso de la curación? "Salud", "curación" ... representan algo tan natural que sucede por sí mismo, cuando no interferimos. Por lo tanto, no es que conscientemente estemos haciendo algo; la herida se cura milagrosamente por sí misma si dejamos de interferir en el proceso. En un sentido, la esencia de lo que se llama "autocuración"

es, en realidad, aprender lo que significa dejar de interferir, sea el problema una herida, una enfermedad física o un trastorno psicológico.

La "interferencia" puede tomar muchas formas. Simplemente puede ser no mantener limpia una infección. Puede ser un bombardeo continuo del sistema digestivo con demasiada comida o con la comida errónea. Puede ser tomar drogas, por razones medicinales u otras. Y en muchos casos consiste en el equivalente psicológico de
 o lo tonta, esa es la imagen con la que hay que trabajar. De hecho, una imagen aparentemente ridícula a menudo será muy efectiva.

Lo importante es tener un cuadro realmente vívido, e imaginar que la situación mejora. Así, si es una imagen de cangrejos atacándolo, puede imaginarse a un pescador que llega con una red y los recoge. O puede imaginarse a los cangrejos secándose y desapareciendo. Usted debe hacer lo que sea real y vívido para usted. Por eso es que la técnica conlleva una total responsabilidad de su parte. Ninguna persona, ningún libro le dará la sugestión que es óptima para usted. Las imágenes más apropiadas, significativas y poderosas surgen naturalmente desde la profundidad de su ser interno. Permita que su imagen emerja, y sea creativo con respecto a cómo es sentirse mejor. Cuanto más vigorosas y poderosas sean las imágenes de la curación que haga, mayor será la curación que experimente.

Un médico tenderá a tener imágenes de una verdadera situación anatómica, porque ha visto tejidos y células sanguíneas. Algunos doctores recomiendan que las personas con cáncer imaginen las defensas médicas de su propio cuerpo en la forma de los glóbulos blancos dela sangre, llamados linfocitos, que atacan a las células del cáncer y las destruyen. Una teoría médica afirma que unas pocas células normales se convierten en cancerosas de vez en cuando en nuestro cuerpo, y porque sí, y que el cuerpo sano tiene un sistema de vigilancia y defensa que se encarga de ellas sin problema. Esto es lo que médicamente sucede cuando se presenta una remisión. Si está bajo quimioterapia, puede imaginarse a la droga como la caballería que viene con sables y rifles, atacando a todas las células cancerosas. Si el modelo médico es

real para usted, lo instamos a que lo use. Pero cualquiera sea la forma que toma la imagen, ponga algo de energía en ella y en su visualización vea continuamente que la situación mejora.

Además de ayudarlo en las enfermedades serias, la autohipnosis es útil en problemas menores. Este es un ejemplo de lo que puede significar la autocuración en la actividad cotidiana. Imagínese a una persona en el jardín, cultivándolo. Es alguien que está apurado porque tiene mucho que hacer. Comienza a trabajar más y más rápido, hasta que agitadamente da un tropezón. Pero sigue, y un momento después se corta el pie con el azadón. Sin embargo, como tiene prisa, continúa trabajando, cada vez más alterado, y furioso consigo mismo porque se cortó. Entra, ve que está retrasado parasu próximo compromiso, mira la herida, le pega encima una bandita y sale. Ahora está tenso, ansioso y rígido. Vuelve a su casa, se va a dormir y cuando se despierta siente dolor en la pierna. Mira y ve un área grande, hinchada, roja y sensible, con una rayita roja que asciende por su pierna. Maldiciendo su mala suerte, corre al doctor para que le dé algo de penicilina. Esta pequeña historia ocurre todo el tiempo en varias formas diferentes.

Así es como se podría haber producido la autocuración.

Imagine que usted es esta persona que está en el jardín. Está trabajando ardua y apresuradamente, y entonces se golpea el dedo del pie. Ahora, esa puede ser una primera señal de advertencia. Quizá esté trabajando un poco demasiado rápido, o está un poco alterado o su cabeza está en otra parte. Cualquiera que sea la señal de advertencia, préstele atención. Ya sea que se trate de golpearse
el dedo del pie, o de tener un poco de dolor de cabeza o un calambre, ése es precisamente el momento para observar con claridad. Puede cerrar los ojos y preguntarse qué está pasando.

Pero supongamos que no lo hizo, y en cambio siguió, cortándose con el azadón. A estas alturas, definitivamente algo le está pasando a la integridad de su cuerpomenteespíritu. Ahora tiene una herida y es muy real. Ahora se detiene, con seguridad, y pregunta: "¿Qué está pasando?". Si ésta fuera la autopista en lugar del jardín, podría suceder que acabara de salvarse por un pelo y todavía estuviera un poquito conmocionado. Este es un lugar extremadamente importante para detenerse y tomarse un momento para ver la situación. De algún modo, usted se ha herido así mismo; no sucedió por accidente. ¿Porqué? ¿De qué se trata, qué representa? Se dará cuenta que no estaba prestando atención. Estaba haciendo una cosa mientras pensaba en otra. Estaba tenso, apresurado, nervioso o distraído. Quizá este sea el momento de crear una imagen mental de la herida. Con su visualización podrá ver la herida como energía ansiosa, nerviosa, que se expresa físicamente.

Podrá ver que lo que necesita es permitir que esta energía se asiente y se calme por un momento. Esto quizá lo lleve a trabajar más lentamente o a dejar de trabajar en el jardín. Podría entrar y hacer algo con la herida en ese mismo momento. Quizá la lave. Luego podría sentarse y notaría que su pie está mejor si lo apoya sobre una silla o banco. Est;) requiere observación. Requiere que se detenga y lo atienda. Si no se calma para escuchar, nunca notará qué es lo que se siente mejor y qué es lo que se siente peor.

Siguiendo adelante con la viñeta, se dará cuenta que ha estado precipitándose todo el día, de hecho, toda la semana. Casi se hirió varias veces. Ha perdido la paciencia. Ahora tiene una verdadera herida. Quizá lo que necesita es no acudir a su próximo compromiso. De modo que puede ser que lo tome con calma y se quede en casa. Nota cómo su pie se siente bien si lo levanta un poco, y qué agradable sensación tiene cuando lo lava con agua tibia en lugar de fría. Podría remojarlo nuevamente después, en la noche. Podría mantenerlo en alto cuando se duerma. Su cuerpo le envía todos estos mensajes, y usted puede escucharlos. Y cuando se despierta a la mañana siguiente, la herida está prácticamente curada.

En realidad, sería aun más probable que la curación fuera completa si, mientras estaba descansando en un estado relajado aunque concentrado, hubiera visualizado que la herida se mejoraba. Podría haber visto que las membranas desgarradas se unían, observando que nueva sangre curativa nutría el área, viendo que algunas bacterias trataban de entrar pero que eran aplastadas por los anticuerpos. En resumen, podría haber imaginado a la herida comenzando a curarse, mejorando y mejorando.

Para hacer todo esto, debe dedicar unos pocos momentos extra de calma. Bien vale la pena, porque usted se beneficia en varias e importantes formas. Cuando visualiza la herida mejorándose, realmente está facilitando el proceso curativo al concentrar la energía: curativa en esa parte del cuerpo. También beneficia a todo su sistema al estar quieto y descansado. Sus nervios se calman. Usted está menos agitado. Su sistema se reabastece. Tiene lugar una curación profunda y fundamental de todo su ser. Sin duda, ésteha sido tiempo bien empleado.

Un capítulo agregado a esta viñeta muestra a la primera persona yendo a ver al doctor, pero regresando a casa demasiado preocupada como para seguir su consejo. La herida está peor y peor, la infección se extiende, hasta que finalmente la pierna tiene que ser amputada. O posteriormente regresa al jardín y hace lo mismo, sin aprender de la experiencia. i Pero esta vez está usando una herramienta eléctrica y se corta el pie por completo! Esto no es inverosímil, mucha gente pasa por esta experiencia de un modo u otro. Reciben una distante y temprana señal de advertencia y la ignoran. Luego reciben una señal ligeramente más fuerte, quizá una herida pequeña, que también ignoran. Finalmente, puesto que los mensajes más gentiles no pasaron, realmente se enferman. Entonces dicen: "¿Cómo sucedió esto? ¡Qué golpe de mala suerte!", cuando en realidad era la etapa final de algo que ellos mismos estaban haciéndose continuamente.