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La hipnosis

 

Hipnosis es una palabra que se presenta difícil a la hora de ser definida. Resulta así dado que las definiciones propuestas varían de acuerdo a las teorías que existen sobre hipnosis, las que, a su vez, dependen de la concepción de aparato psíquico que sostengan cada una de esas teorías. Puede considerarse que la hipnosis es un sueño provocado y parcial en donde el sujeto se ve expuesto a un estado de gran sugestionabilidad. Es principalmente un estado artificialmente provocado parecido al sueño pero fisiológicamente distinto.

Existen diferentes estados en la hipnosis. Algunos de ellos son buscados para fines terapéuticos.

 

Tipos de hipnosis

 

Los diferentes tipos de hipnosis están en relación, justamente, a dichos estados de conciencia que alcanzan diferentes niveles. Esos estados podrían diferenciarse en:

* hipnosis superficial que no expresa ningún signo específico del sueño pero durante la cual es posible realizar sugestiones terapéuticas;

* una hipnosis profunda en la que el sujeto puede tener la ilusión de dormir; y  por último

* el sueño hipnótico con todas las características del sueño norma excepto el mantenimiento de la relación con el hipnotizador.

En general los autores que escriben sobre hipnosis coinciden en que la realización de sugestiones terapéuticas no está ligada de manera directa a la profundidad de la hipnosis. Por el contrario, coinciden en que el estado más favorable o propicio para la sugestión terapéutica es la hipnosis superficial.

 

El hipnotizador

 

La persona del hipnotizador no es un componente irrelevante sino mas bien central. Esto quizás se vincule a que, con el tiempo, la definición de la hipnosis fue virando de concebirse como un estado a ser entendida como un fenómeno relacional. Actualmente te define a la hipnosis como un modo de funcionamiento psicológico dentro del que un sujeto, a partir de la intervención de otro (hipnotizador) llega a abstraerse de la realidad circundante menos en relación a la persona del hipnotizador.

Pero no todo sujeto es susceptible de ser hipnotizado. Se habla incluso de hipnotizabilidad en cuanto a la característica que hace a ciertas personas aptas para se hipnotizadas. Bramwell estimaba que entre un 78 y 97 % de los sujetos son hipnotizables sin tener en cuenta el grado de profundidad del trance. Tan sólo un 10 o 20 % puede entrar en el estado más profundo de la hipnosis.

Por eso previamente a realizar la hipnosis el hipnotizador realiza un test de sugestionabilidad que le permitirá no sólo verificar la sugestionabilidad del paciente y por ende tener como indicación de tratamiento la hipnosis sino que al mismo tiempo consiste en un ejercicio destinado a persuadir al sujeto de recibir las sugestiones.


En la actualidad los hipnotizadores o profesionales de la psiquiatría que emplean como recurso terapéutico la hipnosis, utilizan aportes tanto de la hipnosis tradicional como también de la no tradicional (esta última basada en trabajos de la línea cognitivo-comportamental).

En general se asocia hipnotizador a terapeuta debido a la estrecha ligazón existente entre la historia de la hipnosis y la historia de la psicoterapia. Se podría decir que casi todas las doctrinas del funcionamiento del psiquismo y del sistema nervioso en algún momento recurrieron o se encontraron con los efectos de la hipnosis. Pero el recurso a la hipnosis dentro del campo de la psiquiatría fue mayormente terapéutico a pesar de las controversias que ésta despertó siempre dentro del mundo científico. El primero en acuñar el término fue Braid en el año 1843.

 

Técnicas de sugestión

 

Existen diferentes técnicas alternativas de hipnosis que no responden al modelo tradicional. Entre ellas se clasifican de acuerdo al modo de inducción:

* la técnica que utiliza solamente la sugestión verbal;

* la técnica curativa que utiliza además de la sugestión verbal la estimulación sensorial (óptica o acústica); y finalmente

* la técnica queutiliza la sugestión verbal con estimulación química.

De acuerdo a la visión terapéutica se agrupan en: hipnosis prolongada, hipnocatarsis, hipnoanálisis.

Incluso existen técnicas curativas colectivas como ser:

* hipnosis de grupo,

* hipnodrama; y por último

* la hipnosis en niños (muy controversial) y las técnicas de autohipnosis.

 

Indicaciones terapéuticas de la hipnosis

 

Algunas de la indicaciones terapéuticas de la hipnosis son: para el tratamiento:

* de la neurosis histérica,

* de las fobias,

* de la neurosis obsesiva,

* de los estados ansiosos,

* de los estados hipocondríacos,

* de trastornos en el sueño,

* depresiones menores y trastornos postraumáticos,

* trastornos sexuales,

* toxicomanías y alcoholismo y también en

* enfermedades psicosomáticas.

La psicosis es quizás la única contraindicación en el empleo psicoterapéutico de la hipnosis. Esto incluye los casos en que no hay un diagnóstico definido por lo que podría tratarse de una psicosis latente, prepsicosis o casos borderline. Todo esto teniendo en cuenta que la hipnosis es realizada por alguien competente y formado en la disciplina. Nuevamente marcamos la importancia de la persona del hipnotizador en cuando a los resultados terapéuticos como a los riesgos en someterse a la práctica de la hipnosis.

En general no existen estadísticas rigurosas que permitan evaluar la efectividad de la hipnosis en el tratamiento psicoterapéutico de los diferentes trastornos psicopatológicos. Pero existen quienes sostienen que es uno de los mejores métodos psicoterapéuticos.